La cifra de muertos por una explosión registrada una fábrica de fuegos artificiales de la provincia china de Hunan, en el centro del país, ascendió a 37 este viernes, mientras que una persona sigue desaparecida. Otras 51 personas permanecían hospitalizadas, cinco de ellas en estado grave, aunque con constantes vitales estables, informó la agencia Efe citando a la cadena estatal CCTV.
El siniestro se produjo alrededor de las 16:43 del lunes en un taller de la empresa Huasheng, dedicada a la fabricación de fuegos artificiales, ubicada en el municipio de Liuyang, bajo la jurisdicción de Changsha, capital provincial.
Liuyang tiene una larga historia de producción de fuegos artificiales. La organización Guinness World Records señaló que el primer fuego artificial documentado con precisión, el petardo chino, se atribuyó a Li Tian, un monje que vivió cerca de Liuyang durante la dinastía Tang, que data aproximadamente del 618 al 907 d.C.
Las autoridades indicaron que las tareas de búsqueda y rescate en el lugar han quedado «prácticamente concluidas» tras varias rondas de rastreo en la zona afectada.

El operativo incluyó la revisión de los datos del personal de la compañía, registros de acceso, videos, visitas sobre el terreno, llamadas telefónicas y por vídeo, identificación de personas y varias rondas de comparación de ADN, de acuerdo con CCTV.
Tras la explosión, Changsha activó una respuesta de emergencia y creó un grupo de trabajo para gestionar el accidente, con más de 1.500 efectivos movilizados para tareas de rescate, atención médica y gestión de las consecuencias del siniestro.
Aún están investigando la causa del siniestro y ordenaron la suspensión de la fabricación de fuegos artificiales en las inmediaciones.
Las autoridades agregaron que la atención a los heridos, la asistencia a las familias, la investigación de las causas y las inspecciones de seguridad continúan en marcha.
La Policía ha citado a declarar a ocho personas por su presunta relación con un delito de accidente grave por responsabilidad, según la misma fuente.
El accidente puso de manifiesto, según las autoridades, «problemas destacados» en algunas localidades y empresas, entre ellos una aplicación «deficiente» de las responsabilidades en materia de seguridad laboral.
Tras el siniestro, el presidente chino, Xi Jinping, instó a acelerar la búsqueda de desaparecidos, a hacer «todo lo posible» por salvar a los heridos y a esclarecer «cuanto antes» las causas, así como a «depurar responsabilidades con rigor», según la agencia oficial Xinhua.
El Consejo de Estado de China estableció un equipo para investigar las causas y responsabilidades de la explosión ocurrida en una fábrica de fuegos pirotécnicos en la provincia central china de Hunan, informaron este viernes las autoridades.
Este viernes por la tarde fue la primera reunión del equipo, integrado por el Ministerio de Gestión de Emergencias, con la participación del Ministerio de Seguridad Pública, la Administración General de Aduanas, la Administración Estatal de Regulación del Mercado, la Federación Nacional de Sindicatos de China y el Gobierno Popular de la provincia de Hunan.
China registra con frecuencia accidentes vinculados a la industria pirotécnica: doce personas murieron el pasado febrero -cerca del Año Nuevo Lunar- por la explosión de una tienda de fuegos artificiales en la provincia central de Hubei y otras ocho fallecieron en un incidente similar ese mismo mes en la provincia oriental de Jiangsu.

