La ciclogénesis sostiene ráfagas, lluvias intermitentes y un fuerte descenso térmico en el AMBA. En la Costa Atlántica hay marejada y complicaciones.

La combinación de un centro de baja presión y el ingreso de aire más frío mantiene el tiempo inestable en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), con lluvias por momentos, ráfagas y un descenso térmico que se siente especialmente hacia la noche y la madrugada. En las últimas horas, el escenario se explicó por el desarrollo de una ciclogénesis, un proceso atmosférico que suele intensificar vientos y precipitaciones cuando interactúan masas de aire con características distintas.
Qué es la ciclogénesis (en simple)
En términos meteorológicos, la ciclogénesis es la formación o intensificación de un sistema de baja presión: cuando la presión cae y el aire se reorganiza, pueden aparecer lluvias persistentes, vientos intensos y cambios bruscos de temperatura. En este episodio, el fenómeno se asocia al choque entre aire cálido y húmedo y el avance de aire más frío, una combinación que favorece la inestabilidad sobre el este del país.
AMBA: lluvia en retirada gradual, pero el viento sigue
Según el seguimiento del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) difundido por medios nacionales, el tramo más inestable se concentró en la mañana, con probabilidad de lluvias y tormentas, y luego se espera una mejora paulatina hacia la tarde, aunque con cielo mayormente cubierto. Aun cuando las precipitaciones bajan en frecuencia, el viento continúa como protagonista: se mencionan ráfagas en el orden de los 50–60 km/h en distintos momentos del día, lo que potencia la sensación de frío.

En paralelo, el cambio de masa de aire empuja un descenso marcado de temperatura: el SMN proyectó mínimas que caen fuerte hacia el cierre de la semana, con registros de un dígito y máximas acotadas. Este patrón es típico cuando el sistema se desplaza y deja detrás aire más seco, pero todavía con circulación intensa.
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Costa Atlántica: el tramo más delicado por ráfagas y marejada
Donde el fenómeno mostró su cara más severa fue en la Costa Atlántica bonaerense, con reportes de vientos extremos, anegamientos y oleaje significativo en varias localidades. En el corredor costero se describieron complicaciones entre Mar del Plata y Necochea, con olas de hasta 7 metros y lluvias que complicaron calles y viviendas, además de restricciones preventivas en sectores portuarios y costeros.

También se informó que, con el avance del sistema, algunas zonas registraron evacuaciones y cortes por acumulación de agua, y que el viento sostenido con ráfagas fuertes elevó el riesgo de caída de ramas, postes y objetos sueltos. De acuerdo con los reportes citados, el foco costero combinó lluvia + sudestada/marejada y un mar muy alterado, un combo que puede generar erosión, ingreso de agua en zonas bajas y cierres preventivos en escolleras.
Recomendaciones prácticas
Ante alertas por viento y tormentas, se recomienda asegurar objetos en balcones/patios, evitar circular si no es necesario y mantenerse lejos de árboles, cables y estructuras inestables. Si estás en la Costa, lo más prudente es evitar la franja costera, escolleras y muelles durante el pico de ráfagas y oleaje, y seguir información oficial y de Defensa Civil local.



