Tras la confirmación del faltante millonario destinado al viaje de egresados a El Bolsón, las familias de los alumnos de séptimo año contrataron representación legal para determinar responsabilidades. Mientras tanto, crece el hermetismo oficial y la preceptora involucrada permanece bajo licencia.
La indignación en la comunidad educativa de la Escuela de Educación Secundaria Técnica número 1 no cesa y ha entrado en una fase judicial. En las últimas horas, los tutores de los casi 30 alumnos afectados por la presunta malversación de fondos —una cifra que ronda los 30 millones de pesos— confirmaron que han decidido avanzar por la vía legal para intentar recuperar el dinero.
El grupo de padres ya cuenta con patrocinio letrado y la estrategia procesal se debate entre dos frentes. Por un lado, analizan si existió falta de control o negligencia por parte de las autoridades escolares al permitir que una sola persona manejara semejante volumen de dinero. Por el otro, apuntarán directamente a la responsabilidad penal y civil de la preceptora involucrada, quien era la encargada de recaudar las cuotas de aproximadamente 880.000 pesos por alumno, sumado a lo destinado para los pasajes aéreos.
Bragado Informa intentó obtener declaraciones de los directivos del establecimiento. Si bien se logró un breve contacto, la respuesta fue la misma que se sostiene desde la Jefatura Distrital de Educación: hermetismo absoluto. Desde la escuela se limitaron a reconocer que existe una investigación en proceso bajo los protocolos de la Dirección General de Cultura y Educación.
Según pudo saber este medio, la preceptora señalada se encuentra actualmente de licencia. No obstante, desde los organismos de supervisión adelantaron que tendrá su sanción en medio de la investigación administrativa que ya está en marcha.
Para los alumnos del último año, el 2026 debía ser el cierre de un ciclo con el viaje a El Bolsón. Hoy, ese sueño de volar hacia el sur está en suspenso y la incertidumbre sobre si podrán concretar la experiencia es total. Sentimos que nos robaron el esfuerzo de años, no solo el dinero, sino la ilusión de nuestros hijos, expresó uno de los padres damnificados.



