Hay tendencias que aparecen de golpe y empiezas a ver por todas partes hasta que un día te das cuenta de que tú también has caído. Me pasó hace unas semanas: empecé fijándome en un collar plateado aquí, una muñeca llena de charms allá, alguien mezclando cadenas como si lo hubiera hecho sin pensar… y ahora no puedo abrir Pinterest, Instagram o entrar a una cafetería sin encontrarme el mismo patrón. Las joyas han dejado de ser ese “detalle final” del look para convertirse, literalmente, en la parte más interesante.
]]>



