En las últimas horas, se viralizó un video de esos que te devuelven un poquito la fe en la humanidad: el episodio ocurrió en pleno corazón de París y tiene como protagonista a un perro negro (un retriever o un cruce de tamaño mediano) que cayó accidentalmente a las aguas del río Sena.
El animal se encontraba en el agua, visiblemente agotado y luchando desesperado cerca de uno de los muros de piedra que bordean el río. Debido a la altura del muro de piedra que rodea a este emblemático lugar, al perro le era imposible salir por sus propios medios.
Por ello, un joven decidió ser el héroe de la jornada y valerse de una especie de cadena para descender hacia donde se encontraba el animal y, con ayuda de uno de sus amigos, colaborar en que el can vuelva a tierra firme.
Finalmente, entre tres o cuatro personas hicieron fuerza hacia arriba para izar al perro por la pared de piedra. El video muestra cómo, una vez que el perro toca tierra firme, empieza a sacudirse el agua mientras la gente alrededor festeja y grita de alivio.
Lo que más destacó la gente en redes es que los rescatistas eran simples peatones que no tenían equipo de seguridad ni sogas; solo contaron con su fuerza física, una cadena de la cual se valieron y la coordinación del momento.
El video captó esa solidaridad espontánea de la gente que pasaba por ahí y no dudó en ponerse en riesgo para sacar al animal del agua. Es un alivio que haya terminado bien, porque con la profundidad y la corriente que suele tener el Sena en ciertos tramos, el final pudo haber sido muy distinto sin la intervención de estos transeúntes.



