El sábado por la mañana los pasajeros de un colectivo fueron testigos del horror en primera persona. Mientras viajaban por las calles de Stroncone, una localidad italiana de la ciudad de Terni en la región de Umbría, un hombre de 42 años atacó a su esposa con un martillo, dejándola gravemente herida, y luego se dio a la fuga.
Según consigna el diario italiano Il Messaggero, el agresor fue identificado como Mohamed El Messaoudi, un trabajador del sector de la ingeniería, que al momento del ataque tenía una pulsera electrónica por denuncias previas de violencia de género y una orden de restricción de 500 metros que incumplió al subir al medio de transporte.
La víctima, una mujer de 43 años, había terminado su jornada de trabajo como cuidadora en la casa de una familia de la zona, y subió al colectivo para retornar a su casa, como hacía todos los días.
De repente, fue atacada de manera salvaje por su expareja frente a todos los presentes, y desde entonces permanece hospitalizada en el Hospital Santa María de Terni en grave estado.
Intento de femicidio en un colectivo en Italia: «Dejó el martillo con la etiqueta puesta, lo compró para matarla»
En una conferencia de prensa brindada en la comisaría provincial de los Carabinieri en Via Radice , el fiscal de Terni, Antonio Laronga, reconstruyó la cronología del ataque, que tuvo lugar en el autobús de la línea 622, que conecta Terni con Stroncone.
«La víctima, identificada como Fathia El Afghani, mantenía una relación sentimental desde octubre de 2023 con el atacante, y había una orden de alejamiento vigente desde el 4 de abril, que hasta el 9 de mayo, el día del ataque, no se incumplió», indicó el fiscal.
«El hombre se le acercó en cuestión de minutos estando el autobús en movimiento y la pobre mujer no tenía forma de escapar«, manifestó Largona.
«Sufrió al menos ocho golpes con un martillo recién comprado, ya que en la escena del crimen se halló el arma con la etiqueta del precio aún en el mango», señaló.
Confirmó que se encuentra hospitalizada con pronóstico reservado con una fractura de cráneo con pérdida de tejido cerebral. «Presenta lesiones muy graves, con fracturas en todos los huesos del cráneo: el frontal, el parietal derecho, el parietal izquierdo, el maxilar derecho, la mandíbula y el arco cigomático derecho; la situación es tan grave que el personal médico alerta que existe un alto riesgo de muerte», expresó.

Los detalles del ataque fueron explicados también por el joven conductor del autobús donde ocurrió el incidente. «El hombre subió al autobús mucho antes, esperó a que Fathia subiera y la atacó por la espalda, golpeándola repetidamente, incluso después de que ella ya había caído al suelo», reveló.
«El atacante volvió a subir al autobús después de bajarse la primera vez para volver a herirla, intentando hasta el último momento matarla», afirmaron las autoridades.
Dos días prófugo y su parada para tomar un café
Después de cometer el crimen, el hombre dejó el arma que utilizó en el autobús, se bajó y se quitó la tobillera electrónica. Las autoridades locales creen que huyó rumbo a un bosque cercano al lugar de los aberrantes hechos.
La investigación se puso en marcha inmediatamente después del ataque, coordinada por la Fiscalía de Terni, que firmó la orden de arresto. Los Carabinieri organizaron búsquedas en la zona y en el resto de Italia, con un amplio despliegue de personal y recursos.

«El despliegue militar fue extenso, con helicópteros y equipos especializados de los Carabinieri que llegaron desde fuera de la región, pero resistió durante dos días en el bosque, presumiblemente sin comida», indicó la policía.
La foto de la ficha policial del hombre circuló desde entonces y se viralizó en Facebook. El martes por la mañana dos trabajadoras de una confitería en Vascigliano, una aldea del municipio de Stroncone alertó a la policía sobre la presencia del hombre.
El sospechoso fue a desayunar en un bar de la zona industrial de Stroncone. «Llegó, se sentó en una mesa, parecía muy tranquilo, tomó un capuchino, dos pasteles y un sándwich», dijo María, una de las empleadas del bar.
«Estaba limpio, con buena presencia, menos barba que en la foto que circuló, y no tenía ropa dañada», describió. «Pidió un billete de autobús, que no teníamos, pagó correctamente y se fue», indicó.
Lo detuvieron poco después de que saliera de la cafetería, antes de que llegara a la terminal del mismo autobús donde cometió el delito. Actualmente se encuentra detenido y acusado de intento de femicidio agravado por crueldad.
Los medios italianos indican que el hombre, originario de Marruecos, recientemente había obtenido un permiso de residencia gracias a su matrimonio con la víctima, y habría empezado a maltratarla de forma incesante y violenta desde el momento en que obtuvo dicho documento.

