Nadie va a recordar el partido que jugaron este sábado Almirante Brown y San Telmo, en el Fragata Sarmiento. Y si alguien lo hace, será para armar un ranking de los partidos más feos que haya visto en su vida. Fue un 0-0 gigantesco, sin situaciones de gol, que, al menos, sirvió para estirar la racha invicta de Andrés Montenegro al frente del conjunto aurinegro.
El clima destemplado y el mal estado del campo de juego hacían prever que no iba a ser una tarde de gran fútbol en Isidro Casanova. Y esa presunción se cumplió con creces. El conjunto aurinegro intentó asumir el protagonismo del duelo. Lo hizo en la mayor parte del juego, es cierto, pero nunca tuvo claridad para armar alguna chance que les permitiera a sus hinchas ilusionarse con gritar un gol.
Defensas altas
Más allá de sus enormes carencias para hilvanar jugadas ofensivas, la actuación del Mirasol puede exhibir algunos aspectos positivos para valorar. Uno de ellos es que desde la llegada de Andrés Montenegro ha logrado construir una buena estructura defensiva. De hecho, desde que el Lobo es el DT, Almirante lleva un invicto de cinco partidos (tres triunfos y dos empates) y aun no le han convertido goles.
Además, el punto sumado ante San Telmo mantiene al conjunto aurinegro en zona de Reducido, con 19 unidades. Y en una zona tan pareja, es un aliciente seguir ubicado en esos lugares de privilegio.
Deberá mejorar para continuar en los primeros puestos, sin dudas. No irá demasiado lejos si se repiten desempeños como el que tuvo este sábado. Pero mientras mantenga la solidez que viene exhibiendo en el fondo, podrá ilusionarse con crecer como equipo para, en principio, transformarse en un rival difícil para cualquiera y, luego, luchar por objetivos grandes.
En la próxima fecha, Almirante tendrá que ir hasta Los Polvorines para visitar a San Miguel.



