Nueva Delhi volvió a convertirse este martes en una ciudad difícil de transitar por una alarmante ola de calor. El termómetro oficial marcó 45,1 grados en Safdarjung, la estación de referencia de la capital india, una cifra 4,7 grados por encima de lo normal para esta época del año.
En otras zonas de la ciudad, el calor fue todavía más agobiante: Ridge llegó a 46,5 grados, mientras que Lodhi Road y Ayanagar también superaron los 45 grados.
El episodio obligó a las autoridades locales a reforzar una medida que hasta hace pocos años parecía excepcional: instalar espacios públicos refrigerados para que los vecinos puedan detenerse, hidratarse y bajar la temperatura corporal antes de seguir camino.
En una de las zonas más densamente pobladas de la ciudad, cerca del casco histórico y de una estación de metro muy concurrida, el gobierno de Delhi habilitó una carpa climatizada que funciona como “zona de enfriamiento”.
El lugar cuenta con asientos, equipos de refrigeración y personal preparado para asistir a quienes llegan afectados por el calor. También se entregan soluciones de rehidratación oral, gorras y paños húmedos, un recurso clave para trabajadores expuestos al sol durante horas.
Nueva Delhi combate una ola de calor de 45 grados
La escena resume una emergencia cada vez más frecuente en el norte de India: choferes de rickshaw, vendedores ambulantes, cargadores, jornaleros y peatones que buscan sombra donde pueden, mientras el asfalto y el aire seco multiplican la sensación térmica.

Según el Departamento Meteorológico de India, una ola de calor en las llanuras se declara cuando la máxima supera los 40 grados y se ubica al menos 4,5 grados por encima de lo habitual; cuando la diferencia supera los 6,4 grados, o la temperatura toca los 45 grados, el riesgo se vuelve severo.
La capital india quedó bajo alerta naranja hasta el 25 de mayo por condiciones de ola de calor y ola de calor severa. El pronóstico oficial anticipa varios días con máximas cercanas a los 44 o 45 grados, sin lluvias que alivien el ambiente en lo inmediato.
¿A qué se debe la ola de calor en India?
Medios indios atribuyeron el salto térmico a la llegada de vientos secos del noroeste, procedentes de Rajastán y zonas áridas de Pakistán, que reducen la humedad y concentran el calor sobre la ciudad.

El impacto también se sintió en la red eléctrica. The Times of India informó que la demanda máxima de energía en Delhi llegó a 7.776 MW a las 15.30, el nivel más alto de la temporada, empujada por el uso masivo de ventiladores, aires acondicionados y otros sistemas de refrigeración. El dato muestra otra cara del problema: la adaptación al calor extremo también presiona la infraestructura urbana.
Una preocupación que viene de hace años
La preocupación no es nueva. Un reporte del Press Information Bureau, con datos del National Crime Records Bureau, indica que India registró 3.798 muertes por golpe de calor o insolación entre 2018 y 2022.
El mismo documento señala que las víctimas suelen concentrarse entre trabajadores al aire libre, personas bajo la línea de pobreza y comunidades con menor acceso a protección o asistencia médica.

Por eso, las carpas refrigeradas aparecen como una respuesta inmediata, pero insuficiente frente a la escala de la emergencia.
En una ciudad de millones de habitantes, una red reducida de zonas de enfriamiento y unidades móviles de hidratación puede aliviar casos puntuales, aunque no reemplaza políticas de fondo, como más sombra urbana, acceso estable al agua, refugios durante las horas críticas y protocolos laborales para quienes no pueden dejar de salir a la calle.

