Isidora, una niña de dos años, cayó desde las alturas mientras estaba sola en una habitación sin protección en las ventanas. La fiscalía procedió a la imputación de su padre Jorge Constanzo por homicidio por omisión, mediante dolo eventual.
La tragedia ocurrió el domingo 17 de mayo 2026. Testimonios aseguraron que ese mismo día el hombre “bebió alcohol a la hora del almuerzo”, lo que hizo que durmiese una «siesta extensa”.
Llegada la tarde, la niña ya había caído del piso 11. Mientras tanto, su padre estaba durmiendo. Así permaneció incluso cuando los conserjes le tocaron el timbre, en el intento de averiguar el departamento desde el que se había originado el accidente que conmocionó a Chile. Finalmente fue despertado por personal policial.
El evidente estado de ebriedad del padre
El hombre quedó en prisión preventiva. El último lunes se procedió a su detención transitoria por el terrible hecho ocurrido en Las Condes, una comuna cercana a la ciudad de Santiago de Chile.
Al momento de la tragedia, el arquitecto estaba acompañado por su pareja y bajo un “evidente estado de ebriedad”, según declaraciones de la causa.

Su pareja -que no es la progenitora de la niña- declaró que Constanzo se acostó a las 5:00 de la mañana y que en el horario de almuerzo continuó con la ingesta de alcohol, informó el medio chileno BioBio.
Isidora no fue reconocida por los encargados del edificio ya que la misma no residía en aquel lugar. Estaba allí por una visita transitoria, que solía acontecer una vez al mes y por un tiempo no mayor de las ocho horas. Una vez finalizada debía ser llevada nuevamente con su madre.
La noche de fiesta, previo a la visita pactada
La noche anterior a la dramática muerte, el arquitecto mantuvo una “irreprochable conducta”, definió la fiscalía.
Estuvo en el quincho del edificio donde vivía hasta la 1 de la mañana del domingo. Posteriormente se fue solo, sin su pareja, a una discoteca cercana. Volvió alrededor de cuatro horas después.
Ocurre que ese mismo día debía estar a las 10 horas de la mañana en lo de la madre de la pequeña, con quien se encuentra separado. Finalmente llegó una hora después y se retiró con la niña.

La falta de protecciones en la habitación de la pequeña
La acusación contra el hombre gira en torno a la falta de redes de seguridad. Si bien estas protecciones habían sido colocadas en el living y el comedor, la pieza de la niña no las tenía. Ello fue la causa directa de su fallecimiento, según la fiscalía.
La profesión de arquitecto de Jorge Constanzo fue destacada por Pamela Valdés, jefa de Asesoría Jurídica de la Fiscalía Oriente.
«Él sabía de este riesgo, él era un arquitecto, vivía en un piso 11, tenía su cuidado durante seis horas a una niña de dos años y seis meses […] En este caso, él no solamente no pone la malla en la ventana, sino que la ventana queda abierta», sentenció Valdés.
La abogada afirmó que la ventana fue así encontrada por Carabineros, y que la menor «jamás podría haberla abierto por su propia cuenta».

Además, indicó que Constanzo “le mintió” a la madre de la pequeña, al haberle dicho que “ya había colocado las mallas”.
Por su parte, el fiscal Jorge Reyes Henríquez habló de un “actuar doloso”. “Al imputado se le presentó la posibilidad de que ocurriera este hecho y no le importó”, señaló.
Los posibles años de prisión y la defensa de un “padre querendón”
En cuanto a la defensa del imputado, su abogado Cristian Santander enfatizó en que la normativa actual no obliga a tener esta medida en edificios que estén sobre los nueve metros de altura. “Estamos frente a un riesgo permitido”, resumió. “Es un lamentable accidente que le ocurre a un padre. Un padre querendón de su hija”.
Siendo que la acusación versa sobre homicidio por omisión, Constanzo podría llegar a ser sentenciado con una condena de 20 años de prisión. Próximamente se conocerán los resultados de las pruebas de alcoholemia y toxicológica, realizadas al imputado y a su pareja.
El Cuarto Juzgado de Garantía había recalificado el caso –iniciado por el Ministerio Público- como cuasidelito, al haber considerado al arquitecto en una figura de negligencia. Sin embargo, la Corte de Apelaciones de Santiago recovó recientemente tal resolución.

