Ochra Manakaja se encontraba pasando sus días en un hotel de una ciudad del sur de los Estados Unidos.
Allí, descuidó la salud de su niño más pequeño, a tal punto que este falleció.
Más aterrador aún, la madre escondió el cadáver en el refrigerador, hasta que finalmente ella misma llamó a la policía, que la detuvo y descubrió que tenía antecedentes penales.
Una muerte por negligencia y un cadáver congelado: escalofriante suceso en un hotel
En la mañana de este domingo 17 de mayo, la policía de Flagstaff, Arizona, recibió un llamada por la que una persona reportó la muerte de un pequeño niño en el hotel La Quinta Inn & Suites, ubicado a unos 3 kilómetros del centro de la ciudad.
Según informó más tarde AZ Family, fue la propia madre del niño, Ochra Manakaja, quien llamó al 911, poco después de las 9:30 (hora local), y dijo que su hijo había fallecido. Cuando la operadora le preguntó qué había sucedido, ella respondió: «Yo lo maté», y colgó, informó el medio.

Al llegar al alojamiento, los agentes se encontraron con un escenario tenebroso: en la habitación, yacía el cuerpo de un nene, envuelto en una manta dentro de una bolsa de plástico transparente.
En el lugar había otros dos niños, uno de 9 años y otro de 7, al parecer también hijos de Manakaja, aunque estos estaban completamente ilesos.
Los hechos pudieron reconstruirse gracias a las declaraciones posteriores de la mujer. Ella manifestó a la policía que, el 29 de abril, como no lograba que parara de llorar, metió a su hijo en la cuna.
Sin embargo, los minutos pasaban y el niño siguió quejándose, lo que reveló que estaba enfermo.
Los síntomas del nene empeoraron y, el 1 de mayo, acusó un alto nivel de fiebre. Sin embargo, su madre no buscó ayuda porque «temía meterse en problemas», según consta en los documentos judiciales.
Finalmente, el pequeño falleció. Según Manakaja, se debió a que se ahogó después de vomitar, mientras los otros niños estaban en la escuela y cuando se encontraba sin su supervisión.
Tras la tragedia, la madre entró en desesperación. No quería abandonar el cadáver, pero estaba obligada a dejar el hotel, ya que tenía que someterse a una prueba de drogas, como condición irrenunciable del beneficio de libertad condicional, que gozaba luego de haber sido arrestada por conducir bajo los efectos del alcohol.
Ante ello, tuvo la macabra idea de envolver el cuerpo de su hijo en una manta, cubrirlo con una bolsa y meterlo en el freezer, donde lo dejó durante más de dos semanas, hasta que, aún se desconoce el motivo, lo retiró y avisó a la policía. De hecho, cuando los agentes encontraron el cadáver, aún presentaba signos de congelamiento.
Antecedentes penales y «situación de riesgo»: qué se sabe de Ochra Manakaja
El lunes 18 de mayo, un día después del espantoso hallazgo, Manakaja fue arrestada bajo los cargos de asesinato, abuso infantil y ocultación de un cadáver.

En esa misma fecha, compareció ante un tribunal y, luego, fue ingresada en la cárcel del condado de Coconino bajo una fianza de un millón de dólares.
La madre expresó remordimiento. Dijo que «la había cagado» y que su hijo no merecía morir.
Tras la audiencia, se conoció que la madre tenía antecedentes penales, incluidos, aparte del relacionado con el consumo del alcohol mientras manejaba, algunos vinculados con agresión agravada y posesión de drogas.
Además, el Departamento de Servicios para Niños (DCS, por sus siglas en inglés) de Arizona dio a conocer que recibió un informe sobre Manakaja y su familia en diciembre de 2024.
«Tras una investigación, el Departamento determinó que el menor se encontraba en situación de riesgo y obtuvo una autorización judicial para asumir su custodia. Sin embargo, después de que retiráramos al menor, la familia de la madre reclamó su jurisdicción y asumió la custodia», detalló el organismo.
Ahora, la investigación continúa y un médico forense determinará oficialmente la causa de la muerte del niño, para saber si se corresponde con los dichos de la mujer.

