La polémica no solo tuvo lugar en la alfombra roja ni terminó cuando Wanda Nara bajó del escenario con la estatuilla en la mano. Explotó también horas más tarde de la ceremonia de los Premios Martín Fierro de la Televisión 2026, realizada en el Hotel Hilton de Puerto Madero, donde la conductora celebró su premio a Mejor labor en conducción femenina por su trabajo al frente de MasterChef Celebrity (Telefe).

El reconocimiento fue acompañado por una ola de comentarios en redes y reacciones del ambiente televisivo que cuestionaron la decisión de APTRA. Wanda eligió responder a su modo: con redes, ironía y una frase-bomba.
En Instagram compartió un recorte del backstage de la noche —con su familia cerca, cámara en mano y clima de festejo— y escribió: “¿Alguien cura el mal de ojo?”, un guiño directo a la idea de la envidia como motor de la crítica. Y ahí apareció la voz que, en el universo Nara, suele ser escudo y trinchera: Nora Colosimo, su madre, que no se quedó en el aplauso tibio ni en el emoji de corazón.

En los comentarios del posteo, Colosimo dejó un mensaje largo y filoso que rápidamente se viralizó por el tono, por el contenido y por la manera en que expuso la interna: “La envidia que manejan wawww! No necesitás la aprobación de colegas / artistas! La gente ya te eligió… se premiaba a la conducción, no a los años, trayectoria, ni otros títulos”, arrancó, en una defensa cerrada del criterio “conducción” por encima de la “trayectoria”.
Pero el comentario no quedó ahí. Nora redobló la apuesta y llevó la discusión a un terreno que, en la tele argentina, suele funcionar como veredicto final: el rating. En su descargo habló de “picos” de audiencia y remató con una frase que se leyó como dardo directo a las otras nominadas (aunque sin nombres propios): “La mejor conductora 2026 es Wanda Nara, la gente te eligió primero con picos de rating de 14. Tus colegas todas juntas ni se acercan a tu rating. Soporten; la gente te eligió, APTRA te premió”.
Lo más picante llegó al final, cuando la madre de Wanda vinculó las críticas con lo que —según su mirada— habría sido un destrato durante la ceremonia. “Este año a ver si trabajan educación algunos en TV, dado que no la escucharon, no la saludaron, poco profesionales y después quieren ganar”, escribió, dejando a flote una acusación que alimentó el debate: ¿hubo frialdad del ambiente cuando Wanda recibió el galardón? ¿Hubo gestos, silencios o una indiferencia deliberada?
En paralelo, mientras Nora encendía la mecha desde Instagram, Wanda intentó mostrarse más conciliadora cuando la buscaron las cámaras. Horas después de la gala, la conductora dijo que fue “una noche hermosa”, que estaba feliz y que no lo esperaba; y, consultada por la reacción de sus colegas, eligió desactivar el conflicto: aseguró que en privado la saludaron y que las “adora a todas”. Esa diferencia de tonos —la hija cuidando el discurso público, la madre respondiendo sin filtro— terminó de darle forma al episodio: una escena repetida en la cultura celebrity, donde el “entorno” dice lo que la figura evita decir.

