Aunque muchos creen que Pilates es una actividad física suave que solo sirve para estirar y es mayormente practicada por personas con poca movilidad, los instructoras aseguran que es un mito alejado de la realidad.
Se trata de una de las mejores herramientas para mantener el cuerpo fuerte pasados los 60. Está diseñado para construir la fuerza, sobre todo en la zona que más importa para la postura: el core. Además, trabaja la flexibilidad, equilibrio, movilidad y control postural a través del músculo.

El debilitamiento del core es una de las consecuencias que sufre el cuerpo femenino con el paso del tiempo. La pérdida de masa muscular comienza antes de los 60 y se acelera con la menopausia y la caída de estrógenos. Por eso, el core es la primera víctima si no se trabaja específicamente.
De acuerdo con un estudio que analizó los efectos de un programa de ejercicios de Pilates durante 12 semanas en mujeres españolas de 60 años, se mostró un aumento significativo en la fuerza y la velocidad al caminar.
En este contexto resulta importante ya que trabaja el transverso abdominal, suelo pélvico, oblicuos y musculatura estabilizadora de la columna; todo lo que funciona como faja natural del cuerpo y que, cuando se debilita, provoca peor postura, mayor riesgo de caídas y dolores de espalda.

«El core sostiene la columna, el equilibrio y la postura, así que mantenerlo fuerte es una de las mejores maneras de conservar la movilidad y la resiliencia con la edad», afirma Liz Hilliard, fundadora del Hilliard Studio Method, considerada como una de las voces más influyentes en el área.
Se trata de una mujer de 72 años que dice estar en mejor estado físico que a los 40. Durante la menopausia, notó que su cuerpo cambiaba de formas y que sus clases tradicionales no lo podían resolver en su totalidad.
Entonces, desarrolló un sistema que combina los principios del Pilates con trabajo de fuerza basado en resistencia. El resultado fue lo que ella llama el método completo.
Si bien Pilates es necesario, no siempre alcanza si lo que se busca es mantener masa muscular real.
Las instructoras de Kali Pilates, Karen y Lisa, fisioterapeutas y nutricionistas especializadas en menopausia, explican: «Las dos cumplimos 60 años el próximo año y para asegurar el mantenimiento de nuestra masa muscular añadimos peso a muchos de los entrenamientos de Pilates»

«Los ejercicios con peso ayudan a empujar nuestro metabolismo, incrementar nuestra densidad ósea y reducir la grasa», agregan.
La práctica de Pilates activa músculos profundos que otros ejercicios no trabajan, mejora la coordinación entre grupos musculares y enseña al cuerpo a moverse de forma controlada.
Por otro lado, el entrenamiento de fuerza hace que el músculo crezca o se mantenga. Se trata de dos actividades que se necesitan entre sí y se complementan.

