El Gobierno de Javier Milei insistió ante el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, para que suspenda la licitación del Canal de la Ciudad, pese a que el proceso ingresó en su recta final. Y le advirtió que, de continuar con el proceso le cancelará la licencia, ya que la normativa vigente establece la «indelegabilidad del servicio».
Lo hizo en una Carta Documento que le envió el interventor del Ente Nacional de Comunicaciones (ENaCom), Martín Ozores, a Jorge Macri, donde le advirtió que, de concretarse la adjudicación a una empresa privada, ello «configura falta grave», que se «penaliza con la sanción de caducidad de la licencia o registro».

En la Carta Documento recibida este miércoles en el Gobierno porteño, Ozores señaló que la «Licitación para la Concesión del Gerenciamiento Oneroso de la Operación Cable de la Ciudad» es un acto administrativo que entra «en colisión con el marco regulatorio vigente», que establece «la indelegabilidad» del servicio.
Fuentes del Gobierno porteño destacaron a Clarín que se trata de una «llamativa, reinsistente e inexplicable oposición del Gobierno Nacional a que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires avance con la licitación del gerenciamiento de los medios públicos». Y añadieron que van a seguir adelante con el proceso licitatorio.
Es que el mes pasado, el interventor del ENaCom ya había notificado al jefe de Gobierno porteño que era ilegal el proceso para licitar los medios públicos de la ciudad de Buenos Aires y que, «de persistir con el proceso licitatorio, este Organismo se verá obligado a iniciar el correspondiente proceso sancionatorio».
Pero Jorge Macri desoyó esa advertencia de Ozores y siguió adelante con la licitación. El martes de la semana pasada se abrieron los sobres con las propuestas económicas para dar en concesión el Canal de la Ciudad, por cinco años. Dos grupos presentaron ofertas para gerenciarlo, mientras que no hubo propuestas para las dos radios que también se pretendían licitar, La Once Diez y FM 2X4.
Cale Group, del joven empresario Augusto Marini, propuso pagar $50 millones por mes por la administración y el mantenimiento del Canal de la Ciudad; mientras que Argentinos Media, del empresario Marcelo González (dueño de la AM950) oferto $15 millones por mes.
Cale Group es dueña de los canales de streaming Carajo y Blender, con diferentes socios, como el Gordo Dan (Daniel Parisini), quien tiene el 35% de Carajo, e Iván Liska, con el 5% de Blender.
Consultados por Clarín, fuentes del Gobierno porteño señalaron que todavía tienen que evaluar «los aspectos técnicos de la propuesta, más allá de la oferta económica por el canon», para resolver la licitación. Pero quien quedó en mejores condiciones de asumir el control del Canal de la Ciudad es Cale Group, ya que el precio base era de $10,75 millones por el canal de televisión y el grupo encabezado por Marini ofertó $50 millones por mes.
«Vamos a avanzar con la licitación del gerenciamiento operativo de la TV y Radio de la Ciudad. No es momento para financiar con los impuestos de los porteños algo que puede gestionar el sector privado sin costarle un peso a los vecinos», dijo Jorge Macri, el día que se abrieron los sobres con la propuesta económica.
El Canal de la Ciudad surgió en 2003, bajo el nombre de Ciudad Abierta. Al principio hubo incertidumbre sobre su continuidad, ya que pocos años después, el entonces candidato Mauricio Macri, anunció que en caso de ser elegido como jefe de Gobierno porteño iba a cerrarlo. Pero luego de fuertes conflictos resolvió sostenerlo, hasta que fue relanzado con una programación más fuerte, en 2016, cuando cambió su nombre a Canal de la Ciudad, en la gestión de Horacio Rodríguez Larreta.
El negocio de la grieta
El dueño de Cale Group, Augusto Marini, es un joven empresario bonaerense de Las Heras, que tiene 30 años y un vínculo muy fluido con los que manejan el gobierno de Misiones, donde tiene relaciones muy fuertes con el hijo del exgobernador Carlos Rovira y negocios que van del agro a una plataforma de salud que opera en el sistema público de esa provincia. Para encabezar la operación por la licitación del Canal de la Ciudad, Marini contrató a la exgerenta de Grupo América, Liliana Parodi.
A Marini lo califican con “el negocio de la grieta”, ya que es dueño de los canales de streaming Carajo y Blender. Por un lado, tiene una relación de confianza con el gobierno de Javier Milei, especialmente con “Las Fuerzas del Cielo” que comanda el poderoso asesor Santiago Caputo, a través del Gordo Dan, a quien le cedió el 35% de Carajo y el manejo de toda la operación del canal libertario, que surgió en 2024 y cuyo programa emblema es La Misa, que conduce Dan.
Pero a la vez Marini es dueño de Blender, uno de los primeros canales de streaming que se crearon en Argentina, en 2023, cuyo máximo referente es Tomás Rebord, quien se autodefine como “militante peronista” y el año pasado le hizo una larga “entrevista” complaciente a Máximo Kirchner, a quien recibió emocionado y para quien antes de arrancar pidió un “moderado aplauso” de los presentes en el estudio.
Marcelo González, de Argentinos Media, considera que todavía no está cerrada la licitación, aunque su competidor haya presentado una oferta que triplica el valor del canon mensual por el Canal de la Ciudad.
Fuentes cercanas al empresario dueño de la AM950 cuestionaron el posible desembarco de “empresarios streamers” en el Canal de la Ciudad, ya que “ese modelo en una pantalla como la del Canal de la Ciudad podría profundizar la degradación del debate audiovisual”. Y destacaron que Argentinos Media es “una empresa licenciataria de servicios de comunicación audiovisual, con experiencia comprobable y demostrada en su oferta relacionada con la producción de contenidos audiovisuales”, ya que opera la AM950, que estuvo asociada con la CNN hasta fines del año pasado, y previamente también manejó otras radios.
Todo indica que en los próximos días el Gobierno porteño preadjudicará a Cale Group su canal de televisión. Después habrá tres días hábiles para impugnaciones y luego se adjudicará, por cinco años, al ganador de la licitación.
Sin embargo, la competencia entre Marini y González abrió un debate sobre el perfil que tendrá el Canal de la Ciudad, ya que podría convertirse en otro escenario de la “batalla cultural”; mientras se despliega la fuerte oposición del Gobierno nacional, a través del ENaCom, que advirtió sobre la caducidad de la licencia en caso de concretarse esta «delegación de explotación» del servicio de televisión.

