En la federación barcelonesa de Junts se ha abierto la veda y el partido tendrá el próximo mes de junio un proceso de primarias para designar a su alcaldable. El secretario general de la formación, Jordi Turull, señalaba en estos últimos meses cuando se le preguntaba por la capital catalana y la ausencia de candidato que su problema era más por exceso de aspirantes y que por defecto.
Nada más lejos de la realidad, la renuncia del hombre que a priori contaba con el apoyo del aparato, el vicepresidente y portavoz del partido, Josep Rius, ha sido como el descorche de una botella de cava agitada y ha destapado a cuatro aspirantes que podrían medirse el mes que viene en las primarias, cuando quede poco menos de un año para la cita con las urnas.
No hay grandes sorpresas, pero es un escenario que ya se había descartado. Se trata del presidente del grupo municipal, Jordi Martí; del exconseller de Economia i Hisenda Jaume Giró; de la diputada del Parlament y secretaria primera de la Mesa, Glòria Freixa; y del abogado y exdiputado Jaume Alonso-Cuevillas.
Es significativo porque tras los globos sonda de la dirección a figuras como el expresident Artur Mas, el exconseller Joaquim Forn –a quien se le insistió varias veces– o el empresario Tatxo Benet, vinculado ahora a la patronal FemCat, se había dado por hecho que el cartel de Barcelona era una pugna cerrada entre Martí y Rius.

De todos modos, de momento, el único que ha expresado su voluntad firme de aspirar a ser el cabeza de cartel es Martí, el hombre preferido por el exalcalde convergente Xavier Trias, que dejó en sus manos el liderazgo del grupo posconvergente en el Consistorio. Los otros tres sopesan estos días qué hacer y estudian sus opciones de ganar en una carrera que tendrá lugar el mes que viene, a partir del 1 de junio.
Turull se vio con todos ellos esta semana y les comunicó que habrá primarias. También habló con el exconseller de Salut Josep Maria Argimon, otro nombre que siempre figuraba –en un plano discreto– en las quinielas. A diferencia de los otros aspirantes, este último de momento prefiere seguir fuera del foco mediático y elude pronunciarse sobre sus planes.
El diagnóstico compartido por los aspirantes es que la salida de Rius de la escena cambia el panorama, ya que dar un paso al frente no se entiende ahora como un movimiento contra la cúpula. La voluntad de la dirección de Junts era esquivar las primarias a toda costa para evitar división en el fuero interno del partido. Por ello, se había decantado por su portavoz, según diversas fuentes consultadas.
Por ahora, solo Jordi Martí, presidente del grupo municipal, ha confirmado que se presenta al proceso
El hecho de que Martí no bajara los brazos, sin embargo, forzó que su compañero de grupo diera un paso atrás con una carta a los afiliados en la que detallaba que, a su juicio, no se dan las condiciones para que él aspire a liderar el proyecto de JxCat en la capital catalana. Entre otras cuestiones, aludía a la “confrontación interna”.
En la resistencia de Martí hay quien veía un desafío y un pulso a la dirección, en concreto a Waterloo, ya que Rius había sido jefe de gabinete del expresident Carles Puigdemont y es un hombre muy próximo él. “Una manera de decir basta y ya vale de imposiciones”, resume una fuente consultada.
No obstante, el presidente del grupo municipal, en declaraciones a este diario, se desmarcó de esa lectura en todo momento. Lo cierto es que hay diversos miembros de la formación que se pronunciaban en esa línea desde hacía semanas y esos mimos celebraron el atrevimiento de plantarse y no ceder de Martí.
La idea que manejaba el partido en estas últimas semanas era que Turull y Puigdemont hicieran una propuesta cerrada a la federación barcelonesa y resolver el asunto antes de verano, tal y como detalló el secretario general en abril. Pero ese plan se desbarató y ahora habrá un proceso de primarias cuyo desenlace es incierto.
En el hecho de que se haya pasado de un planteamiento a otro también hay quien ve suspicacias por haber abierto la puerta a la votación interna y a que haya varios aspirantes. Como si fuera una suerte de maniobra contra Martí por haber desmontado los planes.
Sea como fuere, en los próximos días, se conocerá con toda seguridad si los otros aspirantes dan un paso adelante. El más decidido es Alonso-Cuevillas, que dice que ya habló de ello con Puigdemont en octubre y se postuló hace unas semanas. Fuentes de la formación apuntan que este exdiputado del Congreso y del Parlament, que era próximo a la expresidenta del partido, Laura Borràs, quiera jugar la carta de que fue abogado del expresident tras el referéndum del 1-O. De la Cámara catalana se fue en febrero del 2024 y regresó a la abogacía al considerar que desde esa institución no se podía avanzar hacia la independencia.
Giró, por su parte, dejó el escaño en el Parlament y la ejecutiva de JxCat en septiembre por discrepancias con la deriva y la estrategia del partido. Pese a ello, nunca ha dejado de figurar en los distintos escenarios de futuro que se han ido dibujando y se ha mantenido activo en contacto con otros miembros del partido. A Giró se le ofreció ser candidato en el 2023; a Alonso-Cuevillas en el 2019.
El exconseller Jaume Giró, la diputada Glòria Freixa y el abogado Jaume Alonso-Cuevillas sopesan dar el paso
Freixa, un perfil encuadrado en el sector pragmático –como Martí y Giró–, fue la primera presidenta de Junts en el distrito de Sarrià-Sant Gervasi, un cargo que dejó cuando se incorporó a la dirección de la mano de Turull. En la última campaña electoral no tuvo remilgos al reivindicar el legado de Jordi Pujol. Si acaba presentándose, como todo parece indicar, será la única mujer.Hace tres años iba a ir en la lista de Trias, pero cayó por los pactos con otros partidos.

Redactor de La Vanguardia y colaborador de la revista cultural El Ciervo. Cubre la actualidad política catalana desde 2017



