Si hay un artista que trató por todos los medios de mantener en privado su vida es Luis Miguel. El intérprete de “Cómo es posible” supo sembrar tantos hits como misterio a su alrededor. Pero, hay un dato de su biografía autorizada que llama la atención: la historia de la familia Gallego – Basteri empezó en Mar del Plata, ciudad que oficialmente “Luismi” visitó en dos oportunidades, la primera en 1989 cuando estampó sus manos en la vereda de las estrellas y la segunda en 1994 con un show multitudinario en el Estadio José María Minella que incluyó además del furor adolescente pop una cuenta regresiva en los medios de comunicación locales hasta llegar al día de la presentación de “Segundo Romance” y la última en 2010.
En 1989 posó sus manos en la vereda de las estrellas
Lo que parecía ser una presentación más de Luisito Rey en la confitería París de la ciudad de Mar del Plata en la temporada de 1969 cuando Luis Gallego, tal el verdadero nombre del cantante español padre de Luis Miguel, terminó en casamiento y radicación en México. Es que durante su estadía en Mar del Plata, el cantante conoció a Marcela Basteri, una turista que pasaba unos días de veraneo en la vivienda de unos familiares en la zona de la gruta de Lourdes, en el puerto local.
La pareja se casó en el mes de Mayo, tal como lo reporta el diario Crónica en su edición del 19 de mayo de 1969 donde cita bajo el título “Se Casó” que “el diminuto cantante español contrajo matrimonio con una niña ajena a la farándula de nombre Marcela, en el mayor de los secretos. Los esposos se conocieron en Mar del Plata y habitan un coqueto departamento en Barrio Norte, aprestandose a partir a Mexico, donde practicarán la clásica Luna de Miel”.
Los padres de Micky se conocieron en Mar del Plata
“Sí, es verdad, tenía un familiar cerca de la casa de mi madre en la zona de la Gruta de Lourdes. Conocí a Luisito y a Marcela”, asegura en diálogo con 0223 la locutora y presidenta del Club de Fans Luis Miguel Nuestro Sol, Alicia Galea, quien registra desde que es pequeña el paso a paso del astro de la música mexicana, desde que era parte de Los Parchis, hasta la actualidad.
El sol de México y Mar del Plata: tres visitas que hicieron historia
La primera visita de Luis Miguel a Mar del Plata se remonta a enero de 1989, cuando viajó en el marco de su gira promocional de “Un hombre busca a una mujer”. Tenía 19 años y se presentó y hospedó en la Suite Presidencial, del hotel Hermitage, su staff ocupó todo un piso del emblemático edificio de la ciudad. Entre los huéspedes figuraba el empresario argentino que lo contrató Alfredo Calpalbo (el mismo que trajo a Queen en 1982) sus colaboradores y músicos. Compartió un almuerzo con periodistas y estampó sus manos en la Vereda de las Estrellas.
Para la segunda visita, pasaron cinco años. Era la época del furor del pop latino y en escenario mexicano había aparecido Christian Castro como la figura que le hacía sombra a “Micky”, que se vio obligado a reinventarse para reconquistar al público. Lo hizo con el lanzamiento de Romance y Segundo romance, dos discos de boleros que lo catapultaron como el cantante melódico de Latinoamérica.
El show de 1994 fue el más convocante del artista en Mar del Plata
“El recital de Luis Miguel en el estadio Minella fue una gran aventura”, recuerda Galea, que ya formaba parte del club de fans y estuvo encargada de darle la bienvenida a la ciudad junto al club de fans. “Preparamos la bienvenida, su estadía y el regalo del club de fans que siempre se estila”, dijo.
En esta línea agrega que “El recital «Segundo Romance» tuvo la particularidad de revolucionar la ciudad” y, a juzgar por los archivos a los que tuvo acceso 0223, Galea no asegura esto solo desde su rol de fan: los medios locales daban cuenta de los días que faltaban para la llegada de Luis Miguel, la llegada de las fans de la zona que coparon las inmediaciones del hotel en el que se hospedó y acamparon en la diagonal Canosa para obtener un buen lugar en el estadio José María Minella sin importar la lluvia que predominó en la ciudad en los días previos.
“Luis Miguel jugó de local en Mar del Plata”, tituló en la sección espectáculos el diario La Capital. Si bien la venta de entradas no fue la que se esperaba, el estadio se vio colmado y la lluvia no detuvo a las fans. “La concurrencia no estuvo a la altura de las expectativas de la organización, diez mil personas respondieron a la cita” y, por tal motivo, luego de las primeras estrofas de “Luz verde” la organización abrió las puertas del estadio para que entren miles de personas que se habían acercado a escuchar el recital desde la vereda.
Los medios cubrieron con expectativa el show del Sol de México
La crítica del show fue letal: “Arriba del escenario Luis Miguel, un excelente acompañamiento marcado por luces y ráfagas de humo y un sonido que no permitió que se escucharan las canciones con la apropiada vocalización. Abajo, una multitud de histéricas y enfervorizadas niñas veinteañeras, complacientes jóvenes acompañantes y algunos adultos se dejaban transportar por los aullidos por cada pose, gesto, ademán del famoso bolerista. A los que fueron a ver, poco les importó escuchar”, asegura J.B, el crítico del show que cubrió el evento para el diario La Capital.
“Los desmayos estuvieron a la orden del día. La carpa sanitaria no daba abasto. En un momento hasta una decena de jóvenes demandó atención médica simultánea mientras los sanitaristas no dejaban de mirar el escenario”, continúa la crónica.
Alicia lo recuerda de otra manera: “Unió generaciones”, sostiene. Lo cierto es que, hasta pasados los primeros 45 minutos de espectáculo, Luismi no interactuó con el público. La setlist del show incluyó «Pensar en ti», «No se tú», el midley Yo que no vivo sin tí/ Culpable o no/ Más allá dé todo/ Fría como el viento/ Entrégate/ Tengo todo excepto a ti/ La incondicional y siguió con «Historia de un amor», «Somos novios», «Nosotros», «Somos novios» y «El día que me quieras».
Veinte años más tarde, volvió a Mar del Plata, a un escenario más pequeño y volvió a cautivar a la multitud, cuando presentó en el Estadio polideportivo Islas Malvinas el álbum con su mismo nombre.
Alicia Galea, la incondicional
“A Luis Miguel lo conozco desde niño cuando venía de vacaciones a nuestra ciudad y así nació desde 1982 una cálida amistad”, asegura orgullosa Alicia Galea a 0223. La mujer no es solo una amistad de infancia de Luis Miguel. El 25 de julio de 1985 se fundó oficialmente en Mar del Plata el club “Luis Miguel Nuestro Sol”, que, desde entonces preside.
Desde su fundación el Club tuvo el objetivo de acercar al público información del artista en épocas en las que internet no era accesible a las masas. “Como no había mucha información sobre Luismi decidí crear un grupo que nos identificará con él comunicándome en ese momento con su oficina y disquera, donde me enviaban cartas desde allá era todo por correo postal”, asegura la mujer que trabaja en el Hospital Materno Infantil.
Alicia aún tiene la primera carta que recibió de Luis Miguel
Cada visita de Luismi al país fue para Alicia un hito en su vida, al punto que llegó a editar el libro “Mis anécdotas con Luis Miguel” que cuenta en primera persona y de forma detallada su día a día durante las visitas del intérprete de “Amarte es un placer” a la Argentina y explica cómo son para ella los breves intercambios de saludos que tiene con el artista.
Consultada sobre cuál era y cuál es en la actualidad el rol del Club de fans, Alicia sostiene que en un principio, las integrantes de LM Nuestro sol “hacían promoción de la gira y nos reuníamos en mi casa e íbamos a los canales de TV y radios y medios de comunicación. En aquellos años difundía la música de Luismi y noticias de él comunicandonos con fanáticas de todo el mundo por medio de revistas que mandaban los datos para ser socias”, recuerda.
“En el año 2008 fundé la Radio Cómplices de Nuestro Sol oficial, -NdR señal de streaming- pionera y hoy hace 18 años que hago su radio online mundialmernte reconocida por su oficina y compania discográfica”, dice orgullosa sobre su canal de streaming que tiene dos envios en directo por Youtube. “En esos años comenzaron los primeros correos electrónicos y era más fácil la comunicación telefónica directo con su oficina y su staff . Viajaba a Buenos Aires a su disquera a buscar material de difusión para repartir en mi ciudad a medios de comunicación o ellos lo envían a mi casa”, dice.
En la actualidad, el club de fans maneja “redes sociales con información real” al tiempo que prepara eventos en fechas festivas infantiles y para los cumpleaños de “Micky” y el club de fans y organiza los tours de traslado de admiradoras a recitales del Sol.

