La Selección argentina compuesta por jóvenes de El Impenetrable dio la nota en la última Copa Mundial Infantil de Fútbol callejero al conseguir el subcampeonato. La organización Street Child United impulsó el evento que convocó a treinta países.
El director general de la Asociación Civil Monte Adentro, Juan Chalbaud, valorizó lo obtenido por el equipo en Turno Tarde, de NORTE TV, y destacó el trabajo realizado que dio sus frutos con este acontecimiento histórico. La educación y las familias son las columnas vertebrales en esta demostración de resilencia porque el monte chaqueño, además de su lejanía, tiene un abanico de necesidades para los que lo habitan.
La conformación del grupo
Integrar el plantel, seguramente, no fue una tarea sencilla en una zona, donde no faltan las complicaciones y las necesidades.
«Contamos con la ayuda de muchas personas que llamamos padrinos y madrinas y con un equipo que trabaja en el territorio de las comunidades, donde funcionan las escuelas de fútbol supervisadas por los profesores que marcan presencia en los parajes rurales y dirigen los entrenamientos semana a semana. Así, en cada comunidad rural tenemos un equipo de educación primaria y otro de edad secundaria, de varones y de mujeres. Y tuvimos que elegir de cinco comunidades a dos chicos por comunidad. Para eso hicimos un sorteo porque el sentido más profundo de esta Copa del Mundo, de los chicos de la calle, es que ellos se superen», precisó.
La siguiente etapa fue la de intensificar el trabajo de puesta a punto. «Los chicos están comprometidos con su educación, con superarse, con entusiasmo participaron del sorteo y así nos quedaron un total de 10. Y esos 10, durante 3 meses se juntaron una vez por semana para entrenarse. Se complementó con la búsqueda de fondos para emprender el viaje a México y fue valiosa la tarea de los medios que difundieron y todo el país se puso detrás del equipo. Se reunió el dinero para pagar los pasajes, y una vez arribados a México, no sé cómo explicar las sensaciones y las emociones de lo vivido».
La experiencia, más allá del logro deportivo, abarcó otros aspectos para jóvenes que cambiaron su hábitat. «Tuvieron la posibilidad de convivir con treinta delegaciones de veinte países en lo que fue un intercambio fenomenal de culturas, de amistades, algo que nos va a quedar para toda la vida».
Recibimiento inesperado
Ninguno de los integrantes de la delegación imaginó la bienvenida tributada por los familiares, amigos y habitantes de los distintos lugares de sus residencias.
«Faltando media hora para el arribo todos venían durmiendo, pensaban que llegarían a sus parajes y debían agarrar sus motos o algún papá que se iba a acercar a buscarlos y todo se terminaba. Pero fue una enorme sorpresa inspiradora por la cantidad de gente que se acercó para brindar un reconocimiento tan genuino. Fue un festejo largo con caravana incluida y un asado preparado, al punto de hacernos sentir campeones, que en el fondo lo es para estos chicos».
Mucho más valor tiene este gran logro por el mensaje que deja a los diversos sectores de la sociedad. «Acá en el monte chaqueño medimos la realidad, es un lugar lleno de fortalezas y de bellezas, pero que es muy poco reconocido. Ese es el punto de partida y lo importante es reconocer el nivel de esfuerzo realizado para llegar adónde se llegó y la entrega de días, uno conjuga todo y en el fondo no queda ninguna duda que esto merece ser celebrado y que sea una fuente de inspiración para un montón de jóvenes», remarca Juan Chalbaud.
Elección de vida
Juan Chalbaud arribó al Chaco hace 22 años y lleva de residencia permanente 11, optando por este estilo de vida muy cercano a las comunidades del monte. «Elegí desde el amor porque esto me atraviesa por mi vínculo con las comunidades. Por eso pongo mucho la mirada en todo lo que crece con sentido de pertenencia, el orgullo de ser de donde somos, la conciencia de que estás una tierra valiosa y que puede sonar paradójico, surrealista lo que voy a decir, pero esta es una tierra de grandes oportunidades. Si uno pone las condiciones necesarias para que el talento, la habilidad, el amor, la fortaleza, la creatividad de todas las comunidades del monte puedan despegar», expresó emocionado.
Más adelante detalló: «Hoy en día tenemos salones comunitarios, sesenta espacios educativos en 36 comunidades, escuelas de fútbol, muchos más chicos y chicas que terminan la secundaria, jóvenes que se van convirtiendo en líderes de sus propias comunidades. Veo mujeres que van generando ingresos con emprendimientos dentro de sus comunidades, más puestos de salud que vamos construyendo con las familias, el acceso al agua, más familias con luz. Son un montón de progresos que cuando uno lo junta y sobre todo cuando uno les presta atención, queda maravillado de cómo se puede crecer sanamente».
La educación como prioridad
«El sentido de las escuelas de fútbol y de este mundial tiene mucho que ver con la educación. Voy a poner el ejemplo de uno de los chicos que cuando quedó sorteado no iba a la escuela, pero para ir al mundial una de las condiciones era que tenías que estar estudiando y volvió.
Después tenemos otros dos chicos que tenían que rendir unas materias para poder terminar el secundario y encararon ese proceso para poder ser parte de este mundial. El mismo viene a potenciar la educación como la gran herramienta para despegar como personas en esta etapa de sus vidas que es la adolescencia. Y las familias merecen un reconocimiento muy grande, porque hay muchos sacrificios que hacen para que cada chico pueda estudiar, porque todos tienen que recorrer varios kilómetros de tierra cada día para llegar a la escuela», subrayó Juan Chalbaud.



