El dueño de Sur Finanzas, Ariel Vallejo, presentará este martes un escrito para defenderse de las acusaciones por lavado de dinero y asociación ilícita. El empresario tiene su indagatoria en la justicia federal de Lomas de Zamora en una causa donde se le imputa negociados con clubes de fútbol, a los que llegó por su vínculo con el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio «Chiqui» Tapia.
En ese escrito, Vallejo -que también tiene previsto hablar- objetará el trámite actual de las causas -hay recursos pendientes y distintos jueces investigando los mismos hechos- y negará las acusaciones en su contra, según le adelantó a Clarín el abogado del empresario, Mauricio D’Alessandro.
Vallejo debe presentarse este martes a las 10 horas y una hora después su mamá, Graciela Vallejo. Los dos lo harán porque sino serán detenidos. La primera cita era para principio de mayo pero no acudieron bajo el argumento que había planteos pendientes y que por eso no estaban obligados.
La fiscal federal Cecilia Incardona había pedido la detención de Vallejo por esa ausencia. El juez Luis Armella la rechazó y le fijó una nueva fecha de indagatoria «bajo apercibimiento de declarar su rebeldía e inmediata detención» si no se cumple.

El empresario se presentará este martes. Está acusado de ser el jefe de una asociación ilícita y por lavado de dinero en el manejo irregular de fondos de su compañía con clubes de fútbol. Sur Finanzas fue allanada en varias oportunidades, lo mismo que la AFA y una veintena de clubes con los que firmó contratos de sponsor y préstamos de dinero.
«Tengo una relación muy linda, sobre todo con el Chiqui Tapia. Les prestamos dinero a varios clubes que necesitan financiación», dijo Vallejo en 2023 en una entrevista sobre sus vínculos con el fútbol. Eran tan estrechos que el torneo argentino llegó a llamarse Sur Finanzas.
«La utilización de contratos de sponsoreo como instrumentos meramente formales, carentes de ejecución real, fueron celebrados con la única finalidad de otorgar apariencia de legitimidad a flujos económicos que no tuvieron correlato en una contraprestación efectiva», sostuvieron los fiscales Incardona y Diego Velasco cuando presentaron la acusación.
Y agregaron: «La investigación permitió identificar la existencia de una estructura organizada y estable dedicada a la intermediación financiera ilegal y a la obtención sistemática de ganancias ilícitas mediante esquemas de financiamiento usurario y otras maniobras económicas irregulares, operada a través del denominado grupo Sur Finanzas, bajo la dirección de Maximiliano Vallejo y con la participación coordinada de diversos colaboradores que cumplían funciones diferenciadas dentro de la organización».

Junto con Vallejo fueron citadas otras 13 personas, entre ellas su madre y su pareja, Maite Sofía Lorenzo, las dos con cargos en compañías del empresario. A todos los acusados se les prohibió la salida del país, se inhibieron los bienes de Sur Finanzas y se secuestraron 10 vehículos, entre ellos un Mercedes Benz, un Alfa Romeo, y un BMW.
Dentro de la investigación hay una causa vinculada a la relación de Sur Finanzas con el club Banfield en la que fueron citados a indagatoria el ex presidente de la entidad Eduardo Spinosa, su hermano y ex vicepresidente Federico Spinosa, el ex secretario Ignacio Uzquiza y el ex tesorero Oscar Tucker. Son los primeros directivos de fútbol citados por la justicia y deben presentarse desde mediados de junio.
Es por la firma en 2023 con Sur Finanzas de dos mutuos por un total de un millón de dólares. La empresa entregó el dinero en efectivo lo que para la Fiscalía «impidió cualquier tipo de trazabilidad bancaria y control institucional, otorgándole a los directivos la liquidez marginal necesaria para operar por fuera de los registros contables del club, consolidando la infidelidad societaria y el perjuicio económico».
Hay otro tramo judicial que se inició por una denuncia de ARCA por una presunta evasión del impuesto al cheque por 3.300 millones de pesos. Allí se dio cuenta que Sur Finanzas movió alrededor de 818.000 millones de pesos en sus operatorias con gente inexistente o que no tiene la capacidad económica para hacerlo.

El empresario buscará desligarse de las acusaciones. Uno de los planteos será objetar que está siendo juzgado en distintos tribunales. «La causa de los clubes fue remitida al juzgado de Campana pero también está siendo investigado en Lomas de Zamora y no puede ser investigado por dos jueces a la vez. Además tenemos una apelación presentada por el fallo de Casación que ordenó unificar la causa por la denuncia de ARCA», sostuvo D’Alessandro.
Sobre las acusaciones de lavado de dinero, el abogado adelantó que la defensa va a insistir en que no cometió ese delito ni ningún otro.
«Lo que ocurrió con Banfield, Vallejo no tiene ninguna vinculación. El club recibió en 2019 un préstamo de de la empresa Auriga League S.A. por dos millones de dólares. Eso fue cuatro años antes de q Sur Finanzas interviniera. El préstamo se venció y no se pagó. Se hizo una adenda del contrato original por la que se cobraba con la venta del juzgador Ursi que se calculaba en 10 millones. Pero no era Maradona y no funcionó. Sur Finanzas no tiene vinculación alguna ni con el contrato ni con el jugador ni con Auriga», sostuvo el abogado.
«Vallejo era, en el momento de los hechos, el contratante de la parte mutuante en sendos contratos de préstamo dinerario. No tenía cargo directivo, función orgánica ni mandato alguno en Banfield. No le fue encomendada la gestión de ningún activo del club. En consecuencia, no puede ser autor del delito de administración fraudulenta», agregó .
La defensa también negó irregularidades en los contratos con los clubes y en el manejo del dinero que pasó por la empresa. «El dinero que circula por la «payment service provider» no es de Vallejo. Solo cobra un cargo de servicio mínimo como toda psp», explicó D’Alessandro. Desde este martes el futuro judicial de Vallejo comenzará a definirse.

