En la actualidad, la gasolina representa un recurso fundamental en América Latina, ya que impulsa el transporte, el comercio y buena parte de la actividad económica de la región. Asimismo, su precio tiene un impacto directo en el costo de vida, debido a su influencia en sectores como la alimentación, la logística y el transporte público. Sin embargo, en los últimos meses la industria se ha visto afectada por las tensiones o interrupciones en el Estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo, debido a que en esta zona pasa el 20 % del petróleo global, según la Agencia Internacional de Energía. De esta manera, Latinoamérica se ha visto perjudicada por el incremento en el costo de este producto, aunque un país de la región se posiciona como uno de los que tiene el combustible más barato. En el desarrollo de esta nota, te contamos mayores detalles al respecto.
De acuerdo con datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos, la tensión en el Estrecho de Ormuz continúa en niveles críticos tras los recientes enfrentamientos militares entre Estados Unidos e Irán, lo que ha generado un impacto en América Latina, ya que varios países de la región dependen de la importación de combustibles y derivados del petróleo. Inclusive, el alza en los precios del crudo encarece la gasolina, el transporte y los costos de producción, generando una mayor presión sobre la inflación y afectando directamente el costo de vida de la población.
Sin embargo, en medio de tensiones políticas y conflictos internacionales, Venezuela se posiciona como uno de los países con el precio de gasolina más bajo de esta parte del mundo, con un valor aproximado de US$0,035 por litro, según la plataforma Global Petrol Prices. Es importante mencionar que, pese a ser considerado el más barato, el país sudamericano no ocupa el primer lugar, sino el tercero. Libia lidera el ranking con un precio cercano a los US$0,023 por litro, mientras que el segundo puesto lo ocupa Irán, donde el litro cuesta alrededor de US$0,029, conforme comparte La República.
En un ranking actualizado en 2026 por la revista Time Out, se dieron a conocer los 51 destinos más bellos del mundo que integran el listado, en el que destaca la experiencia vivida por sus viajeros y escritores. La lista combina escenarios naturales con entornos urbanos y arquitectónicos, incluyendo montañas, desiertos, lagunas, glaciares y cascadas, así como templos, plazas, bibliotecas y centros históricos. Sin embargo, América Latina no es ajena a esta investigación, ya que cuatro países, como Perú, Bolivia, México y Argentina, integran el ranking, lo que ha llamado la atención de muchos turistas por sus impresionantes paisajes que combinan historia y cultura. A continuación, te presentamos, compartido por La Nación, las ciudades que sobresalieron en este informe:
- Choquequirao (Perú): Ubicada en el puesto 15 se encuentra esta ciudad inca asentada sobre el río Apurímac. La revista la describe como un destino de difícil acceso, con impactantes paisajes de cañones y montañas que enriquecen la experiencia. Aunque la comparación con Machu Picchu resulta inevitable, se destaca que recibe una menor cantidad de visitantes.
- El Altiplano boliviano (Bolivia): Situada en el puesto 21, este destino destaca por su magnitud y contrastes paisajísticos. La plataforma resalta la presencia de lagunas de colores, montañas andinas, flamencos y el Salar de Uyuni, que en determinadas épocas genera un efecto espejo sobre su superficie. Es el único lugar de Bolivia incluido en la lista y uno de los pocos representantes de Sudamérica.
- Bacalar Lagoon (México): En el puesto 31, Time Out la presenta como una opción más tranquila frente a destinos saturados de Quintana Roo como Cancún y Tulum. El texto resalta los tonos cambiantes del agua, que le valen el apodo de “laguna de los siete colores”, y una experiencia más relajada, centrada en muelles de madera, paseos y descanso.
- Perito Moreno (Argentina): Ubicado en el puesto 45, la descripción destaca tanto la imponente escala visual del glaciar como su impacto sonoro. La publicación subraya el contraste entre el blanco del hielo y los tonos azules de sus grietas, así como el estruendo que generan los bloques al desprenderse sobre el Lago Argentino.

