El dueño de Sur Finanzas, Ariel Vallejo, dio su versión de cómo hacía negocios durante el cepo cambiario en el gobierno de Alberto Fernández y negó las acusaciones en la causa que lo investiga por lavado de dinero y asociación ilícita. Sobre las maniobras investigadas de compra y venta de dólares, aseguró que «sacaba diez pesos de cada dólar» y que llegó a manejar un volumen diario de US$ 500 mil.
«Sur-Cambio tiene cuentas bancarias en pesos y en dólares en equis cantidad de bancos, como el Banco Comercio, Banco Nación y Banco Provincia, son los que usaba cotidianamente. Hacía una compra diaria, y entre la compra y la venta diaria de operaciones por día, yo le ganaba 10 pesos al dólar», relató en declaraciones a LN+.
En esa línea, aclaró que «las casas de cambio lo único que tributan es (el impuesto) Ganancias». «Así que pago el 35%, de esos 10 pesos, 3 con 50 van al fisco», afirmó, estimando que, antes del fisco, se quedaba con más de 6 pesos por cada dólar.
Además, sostuvo que manejaba «500 mil dólares por día». «¿Te parece mucho?», respondió ante la sorpresa del periodista que lo entrevistó por la cifra mencionada.
Las maniobras financieras de Sur Finanzas -una empresa que creció con prestamos y sponsoreos a clubes de fútbol de la mano del presidente de la AFA, Claudio «Chiqui» Tapia- son objeto de varias causas judiciales sobre la maniobra de compras en el mercado oficial y las ventas en el paralelo.

Una la lleva la jueza María Servini, tras una denuncia de la Unidad de Información Financiera (UIF) por supuestas irregularidades en la compra de 1.400 millones de dólares durante la la presidencia de Alberto Fernández y en momentos en que Sergio Massa estaba al frente del Ministerio de Economía y tenía importante ascendencia en el Banco Central. Allí aparecen mencionados «Centro inversiones Concordia» y «Gestiones San Miguel SA.», dos compañías del financista pero que en el período investigado no figura como directivo.
La otra causa se inició por una denuncia del Banco Central en 2021 y la lleva la jueza Eugenia Capuchetti.
Además, hay otra causa que investiga las maniobras. La tramita el juzgado federal 11, a cargo de Ariel Lijo, y aparecen las financieras de Piccirillo, Migueles y Hauque.
En este contexto, Vallejo reafirmó que las sucursales de la financiera «están todas cerradas por disposición de (el juez) Luis Armella y la señora Cecilia Incardona». «Hoy no estoy operativo, esa es una falacia, yo no tengo ninguna sucursal abierta«, enfatizó.
Vallejo volvió a defenderse tras declarar en la causa por supuesto lavado de dinero y asociación ilícita
Este martes a la mañana Ariel Vallejo declaró en otro expediente, que lo investiga en Lomas de Zamora por lavado de dinero y asociación ilícita a través del manejo irregular de fondos de su compañía con clubes de fútbol. Durante la tarde, ratificó sus dichos en cuanto a su inocencia.
«Yo no pude haber lavado dinero porque para lavar dinero tuve que haber agarrado plata de terceros y yo no agarré», indicó. Sobre ese capítulo judicial -que también estaba dividido, pero fue unificado a inicios de mes en el juzgado federal de Lomas de Zamora de Luis Armella- continuó hablando en TV . «Esa causa está tirada de los pelos», se defendió.

“Está atada con un montón de artimañas, es un entramado y un enredo. Parece una locura que en la Argentina, con todos los problemas socioeconómicos que tenemos, una cantidad de juzgados se peleen por una causa, es increíble”, observó.
En tanto, afirmó que los préstamos que otorgó a clubes de fútbol fueron «con plata propia» y remarcó que de cada operación que hacía en su casa de cambio, «sacaba diez pesos de cada dólar».
«Puedo prestar guita con plata propia, no tome plata de terceros, ni de un gobernador, así que yo puedo prestar guita con plata propia. Yo no toco fondos de terceros», repitió. Y señaló que «la justicia tiene que investigar» y se mostró a la expectativa de que «actúe como corresponde».

