
Barcelona
Los problemas de incivismo, con botellones y un uso masificado del espacio, entre ellos turistas, obligaron a cerrar hace un par de años el mirador del Turó de la Rovira, conocido también popularmente como los búnkeres del Carmel.
Pese a esta medidas, los vecinos se quejan de que el incivismo no ha desaparecido en la zona y denuncian problemas de convivencia e incluso de seguridad, con episodios reiterados de personas saltando el cierre perimetral.
Ante esta situación, ERC quiere implantar un nuevo sistema para regular el acceso al recinto, priorizando el de los residentes de Barcelona y limitando el turístico. Por ello, ha anunciado hoy que defenderá una proposición en el pleno municipal de este viernes que contempla “establecer mecanismos de reserva, control y gestión” que permitan “reducir los episodios de masificación, haciendo compatible el uso sostenible del espacio con el derecho al descanso, la convivencia y la calidad de vida del vecindario”.
En la proposición, el partido republicano recuerda que existe la herramienta del sistema Gaudir+ o el empadronamiento, reservado a residentes y que podría permitir “ordenar el flujo de visitantes, así como priorizar el uso ciudadano de este espacio”.



