Una profunda consternación se vive en la comunidad de Bragado tras conocerse el triste desenlace de la búsqueda de Ana Lía Corte, la mujer de 52 años nacida en nuestra ciudad que residía en San Carlos de Bariloche y cuyo cuerpo fue hallado sin vida tras casi tres semanas de intensa búsqueda.
Este miércoles, el informe preliminar de la autopsia practicada por el Cuerpo Médico Forense de la provincia de Río Negro arrojó luz sobre las circunstancias de su fallecimiento. Según confirmaron fuentes judiciales, la bragadense murió a causa de un paro cardíaco no traumático, descartándose en primera instancia indicios de criminalidad o la participación de terceros en el deceso.
No obstante, las pericias forenses revelaron un dato impactante: el estado de desmembramiento en que se encontraron los restos humanos —hallados en un barranco del barrio Arrayanes de la ciudad andina— se debió exclusivamente al accionar posterior de animales silvestres de la zona.

Crónica de una dolorosa búsqueda
Ana Lía Corte faltaba de su hogar desde el pasado viernes 8 de mayo. El último registro que se tenía de ella provenía de la cámara de seguridad de un colectivo de la línea 51, que la registró a las 11:18 de la mañana cuando se dirigía hacia el centro de Bariloche. Las fiscales del caso, Cendón y Ocampo, habían logrado determinar que la mujer descendió en la última parada del recorrido, vistiendo una campera y llevando consigo una mochila con su medicación, pero habiendo dejado en su vivienda tanto su teléfono celular como su documentación personal.
La víctima se había radicado en el sur del país hace más de dos décadas. Allí formó su familia tras casarse en noviembre de 2001 con Milton Marques, un guía de montaña de origen brasileño con quien tenía un hijo de 12 años. Apasionada por la naturaleza, el trekking y su profesión como instructora de purna yoga, Ana Lía mantenía un estrecho vínculo afectivo con sus raíces en Bragado.

Despedida en las redes
Tras la confirmación del hallazgo y la finalización de las tareas forenses, el Ministerio Público Fiscal entregó el cuerpo a sus familiares. Su esposo expresó un emotivo agradecimiento a la comunidad por el apoyo brindado en la búsqueda: «A mi querida esposa, mi eterno agradecimiento por la oportunidad de habernos encontrado y compartido 26 años de una vida hermosa y llena de amor».
Asimismo, desde el entorno familiar directo, sus primas y allegados la despidieron recordándola como una persona «alegre, cariñosa, demostrativa y familiera», remarcando que siempre mantenía las puertas abiertas para aquellos parientes que viajaban desde Buenos Aires a visitarla. Sus restos recibirán el último adiós en la intimidad familiar.



