Se conocía la agenda (la que se ha hecho pública) pero faltaba el recorrido del papamóvil, al fin y al cabo, el detalle que mas puede interesar al grueso de la población de Barcelona, incluidos las decenas de miles de turistas que ese día estarán en la ciudad y que tampoco tienen acreditación para formar parte de alguno de los actos previstos con participación del Pontífice. Sucederá el 10 de junio sobre las 18.30 horas, y la idea es que León XIV, antes de la ceremonia prevista en la Sagrada Família a las 19.30 horas, se dé un baño de masas a lo largo de la calle Rosselló, entre la Diagonal y Sardenya, a bordo de su coche oficial. Para controlar este y todos los puntos por los que pasara el obispo de Roma, el Govern tiene previsto desplegar, ha explicado este jueves la consellera de Interior, Núria Parlon, “uno de los mayores dispositivos de seguridad de la historia de Catalunya”. Serán 5.600 agentes de los Mossos d’Esquadra, a los que en Barcelona se unirán otros 500 efectivos de la Guardia Urbana.
La visita del Papa a Barcelona el 9 y 10 de junio, martes y miércoles, días laborables, generará una revuelta viaria en la ciudad, con cortes de tráfico y restricciones de transporte público. El día 9 está prevista una vigilia de oración en el Estadi Lluís Companys que convertirá Montjuïc en un compartimento estanco para los vehículos. Se podrá subir andando, pero habrá controles en todo el perímetro y, como es obvio, dentro del recinto solo podrán entrar los que dispongan de acreditación. Sobr el tartán del coliseo, León XIV regalará el primer paseo en papamóvil para saludar a las decenas de miles de participantes en este acto religioso.
Restricciones
Los vecinos de las zonas afectadas por los cortes deberán acreditar su condición de residente con algún documento oficial
Como sucederá con todas las restricciones previstas, los vecinos de la montaña sí podrán entrar en coche, aunque deberán acreditar con algún documento oficial que residen, por ejemplo, en la Font de la Guatlla. Laia Bonet, teniente de alcalde de Urbanismo, ha recomendado que durante estos días se apueste de manera mayoritaria por el metro, que verá reforzado su servicio en un 23%. El bus tampoco será una garantía, ya que sufrirá de igual manera cortes, cosa que afectará sus recorridos habituales. A pie o bajo tierra, las alternativas más inteligentes para sortear los cortes que afectarán al Eixample Ciutat Vela y Sants-Montjuïc.
El paseo en papamóvil a los largo de los 1.100 metros de Rosselló que separan la Diagonal de Sardenya se harán a “velocidad humana”, según han avanzado fuentes de la Guardia Urbana. El acceso será libre, pero los mossos realizarán filtrajes de seguridad. El vehículo papal lleva asido un doble cordón de seguridad de personal que va a pie, con lo que se espera que el recorrido se pueda cubrir en unos 10 o 15 minutos. En anteriores viajes, en otras ciudades, ha habido algo de malestar por la velocidad excesiva. Quizás aquí haya más suerte. Será la única ocasión en la que la ciudadanía podrá ver de cerca al Papa, ya que el resto de desplazamientos se harán en vehículos cerrados y en ningún caso se anunciarán los recorridos.


En Ciutat Vella, las afectaciones a la movilidad (en todos los casos, afecta de igual manera a la descarga de mercancías) empezarán el lunes 8 de junio a primera hora de la mañana y terminarán a las 10 horas del jueves 11 de junio, día en el que León XIV tiene previsto volar a Canarias. El perímetro que forman Sant Jaume y las calle Call, Bany Nous, Palla, avenida Catedral, Tapineria y Llibretaria quedará cerrado al tráfico privado, pues en esta zona se encuentra el Palau Episcopal, residencia del Papa en estos días. También en este distrito habrá problemas con la visita a la iglesia de Sant Agustí prevista para el 10 de junio después de comer.


Desde las 7 horas del 9 de junio hasta la medianoche del miércoles, quedarán cortadas las calles Hospital (de la Rambla a la Rambla del Raval), la plaza Gardunya, Jerusalem (de Gardunya hasta Hospital) y la propia plaza de Sant Agustí. Son calles de escasos tráfico, pero la cosa no será tan sencilla en el Eixample, cuyo corazón quedará cortado por la visita del Pontífice a la Sagrada Família, donde está prevista una misa y a bendición de la torre de Jesús. Entre primera hora del 10 de junio y la madrugada del miércoles al jueves, no se podrá aparcar ni circular en Rosselló, desde Pau Claris hasta Lepant, pero también estarán cortadas Roger de Llúria, Bruc, Pau Claris, Girona, Bailèn, Roger de Flor, Nàpols, Sicília, Sardenya, Marina, Lepant, Provença, Mallorca y València. O lo que eds lo mismo, buena parte de la Dreta de l’Eixample. Lo dicho, sería un buen día para celebrar el día sin coche.



