En una profunda entrevista con Radio Universidad tras recorrer la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM), el dirigente peronista Julián Domínguez se refirió a la crisis de representación política, no esquivó las dificultades internas del Partido Justicialista para ofrecer una alternativa a la ciudadanía y alentó a «animarse a soñar».

«Las decisiones de quienes conducen deben estar ancladas en lo que las personas sienten. Hoy, el conjunto de la sociedad está desvinculada de la vida de las instituciones. Las nuevas generaciones tienen que sentir como propio al país: los argentinos no podemos estar huérfanos de Patria», definió el exministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación. Al respecto, analizó que «la crisis de representación política está vinculada a que las instituciones sin pueblo son cáscaras vacías».
Domínguez consideró que «el tema central son los liderazgos inspiradores«. «Se perdió la construcción de sentido porque nuestras vidas, a veces, no se comparecen con la del hombre común. Se debe vivir como se piensa, la coherencia inspira. Tenemos el mandato de unir para desarrollar las mejores capacidades», alentó.
En ese sentido, sostuvo que «se requiere amor por la Patria, por el pueblo al cual se pertenece». «La política es una vocación de servicio y los intereses supremos deben ser el bien común y el interés general de la Nación. No ha habido instituciones que consoliden la administración de todas las partes, por eso vamos de un extremo a otro», reflexionó.
«Hay que animarse a soñar: todavía hay una dirigencia que tiene la posibilidad, la oportunidad y la obligación de pensar un modelo de país y repensar el modelo de organización de lo público. La tarea de la dirigencia política es articular el talento del pueblo en función de un proyecto de país«, convocó el también expresidente de la Cámara de Diputados de la Nación.
Peronismo y campo
Por otro lado, Domínguez negó que la relación del peronismo con el campo esté «rota». «Argentina no puede pensarse sin el aporte del sector agropecuario, cuya producción se duplicó durante la gestión peronista de Néstor Kirchner», recordó.
«La Resolución 125 (de retenciones móviles a las exportaciones agropecuarias) fue una medida muy acertada pésimamente operada: al sector agropecuario tendría que haberle hablado quien lo conocía«, definió, y recalcó: «Ubicarlo en un lugar de enemigo nacional me parece un error gravísimo».
Según Domínguez, al peronismo, que «fue colonizado por opiniones de afuera, le faltó el coraje de la síntesis». «Nos falta un debate serio sobre cómo interpretamos el mundo y cómo aplicamos la política», reconoció, y postuló que «la solución es la participación del pueblo para elegir los candidatos que lo representen».
Sobre la UNLaM
Respecto a esta Casa de Altos Estudios, el exministro destacó que la UNLaM «tiene la impronta de una conducción que toma el compromiso de una vida de entrega a la Universidad, de la educación puesta al servicio de la articulación con la realidad del territorio en el cual se desarrolla». «La oferta educativa surge de la demanda porque se pone el acento en la persona y en su entorno social», celebró.
«Uno de los grandes problemas de Argentina es de articulación: falta pueblo en la mirada y en el compromiso de la mayoría de los dirigentes de todos los órdenes, la comprensión de lo que le pasa al ser humano, que es anterior a cualquier proyecto», desarrolló. Y concluyó: «Para cualquier Nación, la construcción del conocimiento y la articulación con las demandas productivas son determinantes».



