En la continuación del ciclo de charlas abiertas de la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM), Luquitas Rodríguez tuvo su merecido protagonismo. El humorista e influencer conversó con los presentes en el stream de Primera Generación en el escenario del Teatro Universidad. Entre varios temas, habló sobre el humor en redes sociales, la inteligencia artificial, la religión y su encuentro con el Papa Francisco.
“Yo soy y siempre seré un comediante”, se presentó. Rememorando viejos tiempos en los que comenzaba a incursionar en el humor, recordó: “Mi paso cero fue la primera vez que me subí a un escenario y la gente se rio. Ahí supe que de eso quería hacer mi trabajo y mi vida. Todo lo que vino después tiene que ver con cómo podía hacer crecer eso. Es una sucesión de hechos para seguir encontrando ese espacio”.
Tiempo después de su comienzo en el stand up junto a Rober Galati, los avances tecnológicos y la evolución de las redes sociales hicieron que las vías cambiaran. “Mi relación con las redes como trabajo empezó cuando vimos lo que generó Grego (Rossello). Subía cosas que cautivaron al público que lo quería ver y fue el primer signo para comenzar a utilizar la herramienta”, confesó.
De la IA al Papa argentino
Asimismo, se animó a dar su punto de vista sobre la IA: “Hay una particularidad en esta nueva tecnología llamada inteligencia artificial. Soy pesimista en lo inmediato, pero optimista en el largo plazo. El ser humano siempre termina imponiendo su humanidad. No veo una amenaza”.
Sin embargo, puso sobre la mesa una nueva disyuntiva: “Sí veo que lo que se está discutiendo con esta nueva invención tiene que ver con qué es lo humano y qué es lo que hace humano al humano. Y eso nunca va a poder ser construido de manera técnica”.
Luquitas visitó El Vaticano años atrás y conversó con el Papa Francisco en un encuentro organizado por la fundación Scholas Occurrentes. Tras la consulta del público sobre la experiencia, no dudó en afirmar: “Tuve la suerte de conocer a Francisco y compartir un instante que fue muy valioso. Es el argentino más importante de todos los tiempos. Pienso muy seguido en él y en las cosas que decía. Cuesta tomar la magnitud de lo que fue”.



Mirá la nota completa acá



