
Barcelona
El pasado mes de enero se aprobó en el pleno municipal el nuevo convenio del personal del Ayuntamiento, unas 16.000 personas. PSC, ERC y BComú votaron a favor, Junts se abstuvo y PPy Vox se posicionaron en contra. La medida se aprobó y se pasó a otra cosa. El gobierno del PSC recordó que detrás subyacía un pacto con 12 de los 15 representantes sindicales, pero cuatro meses después se suceden las huelgas y manifestaciones de trabajadores públicos del consistorio díscolos con el acuerdo. La cuestión ha llegado este viernes al pleno municipal, en formato extraordinario, y por amplia mayoría se ha afeado al alcalde Jaume Collboni no reabrir el diálogo con una plantilla que ya ha anunciado su voluntad de mantener la huelga durante la visita del Papa a Barcelona.
Solo el PSC y Vox han votado en contra. A favor, Esquerra, comunes, Junts y PP, que han coincidido en afear “la incapacidad de resolver un problema que afecta a la prestación de servicios sociales de la ciudad”. Lo que se ha votado es que el Ayuntamiento abra de manera “inmediata espacios de diálogo con los colectivos de trabajadores municipales en huelga”, entre los que están los profesionales de servicios sociales, las oficinas de atención ciudadana, las bibliotecas, las guarderías y los servicios de feminismos. También se reclama que el gobierno de Collboni presente, dentro del plazo de 60 días, un informe detallado sobre la situación de cada uno de los servicios afectados por la reivindicación laboral.
El reproche
Junts afea al PSC su “incapacidad de resolver un problema que afecta a la prestación de servicios sociales de la ciudad”
El grupo municipal socialista ha votado en contra de la mano del teniente de alcalde de Seguridad, Albert Batlle, muy vehemente tanto a la hora de defender el convenio colectivo aprobado en enero como en el momento de criticar “el comportamiento intimidatorio de algunos sindicatos que han boicoteado actos y han perseguido a representantes públicos”. Josep Rius (Junts) ha recordado que está en juego “la confianza en la Administración” y la prestación de servicios esenciales para la ciudad, y ha empatizado con unos trabajadores que se sienten “cansados y poco escuchados”.
Marc Serra (BComú) ha recordado que la plantilla en pie de guerra acumula 30 días de huelga y ha acusado al PSC de “ignorar” a sus empleados. Jordi Coronas (ERC) ha pedido “más voluntad de acuerdo” al gobierno y ha instado a Batlle a no echar mano del “ordeno y mando”, actitud que, a su modo de ver, no ayuda a “rebajar la tensión”. El teniente de alcalde no ha reculado: “Ustedes han convocado un pleno para dar voz a la parte más beligerante del conflicto ”.
En declaraciones a la prensa tras el debate extraordinario, la teniente de alcalde Laia Bonet ha dado algún detalle más. Considera “histórico” un convenio colectivo que, además de las 35 horas, también incluye “mejoras salariales y las tardes libres”. Ha recordado la amplia mayoría de apoyo sindical al pacto y ha recordado que de manera semanal se celebran reuniones con la mesa sindical, lugar en el que, asegura, la CGT, el sindicato díscolo con el acuerdo, “no ha presentado en todo este tiempo ni una sola propuesta de mejora”.



