Bajada: Especialistas médicos explican las adaptaciones estructurales y neurológicas de la locomoción cuadrúpeda
KEN BOHN/SAN DIEGO ZOO GLOBAL/via REUTERS
La caminata del gorila (gorilla walk) dejó de ser una práctica recreativa para transformarse en una tendencia cada vez más popular dentro de los gimnasios, los entrenamientos de calistenia y las rutinas de animal flow.
Según preparadores físicos y especialistas en medicina deportiva, este tipo de locomoción cuadrúpeda funciona como un ejercicio de calentamiento funcional altamente eficiente.
Al imitar el desplazamiento natural de los primates, el cuerpo activa cadenas musculares y patrones de movimiento que suelen permanecer inactivos debido al sedentarismo, favoreciendo una mejora integral de la condición física sin necesidad de utilizar pesas ni máquinas de musculación.
Beneficios mecánicos y fisiológicos de la caminata del gorila
Foto: Wikimedia.
Adoptar una postura de desplazamiento en cuatro apoyos, incluso durante sesiones breves de entre cinco y diez minutos diarios, puede generar importantes adaptaciones físicas.
Especialistas en fitness, movilidad y medicina del deporte coinciden en que los movimientos primarios exigen una coordinación compleja que estimula el sistema neuromotor y mejora la funcionalidad corporal.
De acuerdo con Santiago Kweitel, director de la Diplomatura en Medicina Deportiva Pediátrica de Universidad Favaloro, los principales beneficios de incorporar regularmente la caminata del gorila son:
- Mejora del equilibrio y la coordinación: el ejercicio obliga a sincronizar brazos y piernas de una manera poco habitual, promoviendo estabilidad y control corporal.
- Mayor movilidad de cadera: ayuda a reactivar músculos flexores y extensores que suelen debilitarse por el sedentarismo.
- Fortalecimiento de hombros y muñecas: al soportar parte del peso corporal, las articulaciones superiores aumentan su resistencia, flexibilidad y tolerancia al esfuerzo.
- Activación del core: mantener una postura baja requiere una contracción constante de abdominales y músculos lumbares, fortaleciendo la zona media.
Cómo hacer correctamente la caminata del gorila
Foto: Picryl.
Para obtener los beneficios del ejercicio y reducir el riesgo de lesiones, es importante ejecutar una técnica adecuada.
- Posición inicial
Comenzá desde una posición de sentadilla baja, con los talones separados un poco más allá del ancho de los hombros. Las rodillas deben mantenerse alineadas con los pies para evitar tensiones articulares.
- Postura y alineación corporal
Mantené la espalda en posición neutra y activá el core de manera consciente. Los brazos deben permanecer relajados frente al torso, mientras los hombros se mantienen hacia atrás y abajo.
- Movimiento y desplazamiento
Apoyá las manos en el suelo y desplazá el cuerpo de manera controlada, utilizando la fuerza de las piernas y la estabilidad del abdomen para avanzar hacia adelante o lateralmente.
Las piernas deben acompañar el movimiento marcado por los brazos de forma fluida. Los especialistas recomiendan realizar series en ambos sentidos para trabajar el cuerpo de manera equilibrada.
Advertencias y restricciones médicas
Foto: Animalia/Commons.
A pesar de la popularidad de la caminata del gorila entre entrenadores e influencers del mundo fitness, los especialistas advierten que este ejercicio tiene limitaciones importantes.
El movimiento genera una elevada carga sobre articulaciones como tobillos, rodillas, muñecas y caderas, por lo que no se recomienda para personas con lesiones previas o enfermedades articulares crónicas.
El doctor Santiago Kweitel remarca que la caminata del gorila debe utilizarse como una herramienta complementaria de activación muscular o calentamiento, y no como el eje principal de un programa de entrenamiento.
Ante antecedentes de dolor articular o molestias físicas, los expertos aconsejan realizar una consulta con un especialista en medicina deportiva antes de incorporar este ejercicio a la rutina diaria.
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