Todos los días, nuevos vecinos se acercan a la calle General Guido al 1.213, entre Chubut y Río Negro, en la localidad de Ramos Mejía, para golpear la puerta de Gisela, responsable del merendero “Jesús Te Ama”.
La vecina alimenta a más de 120 personas dos veces por semana pero, además, brinda contención a quienes se encuentran atravesando situaciones críticas. No obstante, la demanda en aumento de personas que buscan un plato de comida requiere de la colaboración de la comunidad para que Gisela pueda seguir ayudando.
Actualmente, necesitan todo tipo de alimentos, desde fideos hasta arroz, verduras y condimentos, destinados a preparar la comida en beneficio de los vecinos. En diálogo con El1, la responsable de “Jesús Te Ama” aseguró que “se necesita de todo”. “Además de la comida, la gente viene a buscar ropa, zapatillas y, por qué no decirlo, también un poco de contención. A veces no solo necesitan comer, sino desahogarse”, expresó.




Demanda constante en el merendero de Ramos Mejía
Cada semana, Gisela reparte su tiempo entre su trabajo y las tareas de asistencia en el merendero. “En estos momentos, estoy trabajando en siete casas de familia limpiando y divido las ganancias para el merendero y la otra para mi propia casa. Mi familia sabe que cuando yo pongo cara triste es porque falta algo y siempre me da una mano, pero también recibimos donaciones de la gente que confía en nuestro trabajo solidario”, destacó.
La referente del espacio solidario fue criada por su abuela en Fuerte Apache. “Ella crio a 18 nietos y recuerdo que cuando yo era chica miraba el plato y me preguntaba: ¿y la comida? La respuesta era una taza de mate cocido con torta frita y, obviamente, nadie se iba a animar a preguntarle a la abuela si la comida era solo eso. Pero yo veía cómo ella siempre se anotaba para colaborar en todos los comedores de la zona, y lo que sobraba nos lo daba a nosotros”, compartió.


Por último, alertó por la cantidad en aumento de personas que se acercan al merendero para pedir un plato de comida caliente. “Estamos en una época en que la gente sale más a pedir, sobre todo los abuelos. La mayoría viene y se pone a llorar: te cuentan que cobran la mínima y que no les alcanza para nada. Con lo que ganan, solamente pueden pagar el alquier y no les alcanza para comida, entonces los hago pasar y los escucho”, aseguró.
Quienes deseen colaborar con el merendero pueden comunicarse con Gisela (11-3840-4175) y Aylén (11-5005-2001), o bien acercarse al espacio ubicado en General Guido 1.213, en Ramos Mejía.



