La noche del lunes fue caótica en la ciudad de Salta, largas filas para subir a los colectivos y pasajeros viajando hacinados intentando llegar a sus hogares antes de quedar sin la posibilidad de hacerlo en el transporte público. Es que la empresa Saeta decidió que las frecuencias nocturnas se cancelaban y que los colectivos iban a circular hasta las 23.30 hs.
Ante esta decisión anunciada la semana pasada la incertidumbre de trabajadores y estudiantes fue aumentando. Trabajadores de comercio, de salud, de gastronomía, industriales, cuyos horarios de trabajo se extienden durante la noche y madrugada en algunos casos siguen sin obtener respuesta. Simplemente el secretario del sindicato de comercio, Cesar Guerrero anunció que emitirán un comunicado expresando la preocupación sobre cómo estas medidas afectan a las y los trabajadores del sector. Una burla, teniendo las herramientas para convocar a medidas de fuerza y lucha que permita a sus trabajadores defender sus derechos optan por la más básica de las pasividades.
En el caso de los estudiantes y de los trabajadores de la educación la respuesta llegó y es un nuevo ataque a sus condiciones de trabajo y cursada: la ministra de educación Cristina Fiore junto al gobernador Sáenz definieron que todos los niveles que se dictan durante la noche culminen sus actividades a las 21 hs. es decir secundarios vespertinos, técnicas, BSPAS, terciario y educación de jóvenes y adultos. En algunos casos el horario de ingreso es las 19 hs, significando un grave recorte en la cantidad de horas que se podrá cursar. La Unsa en horas de la tarde del día lunes anunció la misma medida. Es vergonzoso que las autoridades que deben garantizar tanto el derecho al transporte como el derecho a la educación decidan no dar más respuesta que acatar lo que una empresa impone.
Estudiantes se organizan
Las y los estudiantes si tienen una respuesta para dar, frente a esta situación, el día 1 de junio en la tarde realizaron una manifestación en las afueras de la ex escuela normal, cortando ambos sentido de la avenida Entre Ríos, exigiendo que se garantice su derecho a estudiar y que para ello es necesario que el transporte público circule en horarios nocturno.
Pero esta acción no es la primera que realizan las y los estudiantes, desde que Saeta anunció el recorte del boleto estudiantil gratuito reduciendo cantidad de boletos, eliminando el trasbordo gratuito para estudiantes y usuario común, se organizaron y tomaron las calles,
realizando dos marchas hasta las puertas de la empresa.
Basta de viajar mal: transporte de calidad, gratuito y para todos. La movilidad es un derecho, no un negocio.
Empresarios enriquecidos por subsidios y tarifazos, gobiernos que mantienen ese negociado, y en el caso de Salta prefieren restringir derechos que alterar ese enriquecimiento, choferes pobres, usuarios que pagamos mucho, viajamos mal y perdemos tiempo.¿Quién dijo que tenemos que viajar así?
Es urgente nacionalizar el servicio público, apuntando a un sistema de transporte que sea cómodo y eficiente, que llegue a todos los barrios y sea gratuito. Con las nuevas tecnologías se podrían planificar recorridos, frecuencias y combinaciones según las necesidades reales de la población. ¿Quién lo administraría? Los trabajadores del transporte y comités de usuarios. ¿Con qué recursos? Cobrando impuestos progresivos a las grandes empresas; con los fondos que hoy se gastan en subsidios a empresarios y redistribuyendo fondos que genera el comercio exterior.
Desde el PTS en el Frente de Izquierda, y nuestras agrupaciones conformadas también por independientes hacemos llegar esta propuesta. Súmate con nosotres a la defensa de estos derechos.



