El oficialismo busca los votos para derogar las PASO en el Congreso, pero la discusión es política. Por eso, la Casa Rosada le encomendó la tarea de negociar con los gobernadores al ministro de Interior, Diego Santilli, quien este martes se reunió con mandatarios del Norte Grande e insistió en eliminar las primarias.
“Las PASO le cuestan a los argentinos hasta 250 millones de dólares», declaró Santilli antes de entrar a esa reunión. También apuntó que «hay una merma en la cantidad de votantes porque la gente no quiere tener tantas elecciones previas» y advirtió que «si se sostiene el mismo sistema electoral que ahora, vamos a tener PASO provinciales para gobernadores en las elecciones que se adelanten, PASO para las presidenciales y después las presidenciales».
La eliminación de las PASO está freezada en el Senado. No tiene los números y la única chance depende de los acuerdos electorales que el Ejecutivo cierre con los gobernadores.
La eliminación de las PASO, como siempre, solo le interesa a los oficialismos que tienen mayor peso para imponer candidatos a dedo. Por eso la Rosada seduce a los mandatarios, sobre todo los que quieran reelegir. Sin embargo, ellos también necesitan garantías: que en su distrito La Libertad Avanza se pliegue al armado local o no le ofrezcan competencia.
Hasta ahora, uno de los que hizo un guiño a la eliminación de las PASO fue el entrerriano Rogelio Frigerio, quien lanzó días atrás: “Yo creo que todo tiene que estar en debate ¿Por qué no? ¿Por qué no nos ponemos a debatir si realmente es necesario destinar esos millones y millones de pesos de los contribuyentes a pagarle a cada espacio político la consulta sobre cuáles son los candidatos que tiene que poner en la cancha?”.
Frigerio ya fue en alianza con La Libertad Avanza en las últimas elecciones legislativas. El mendocino radical Alfredo Cornejo, no dio señales y cerca suyo recuerdan que en Mendoza las defiende.
Santilli participó este martes de una reunión en el Consejo Federal de Inversiones (CFI) en la que estuvieron los gobernadores de Catamarca, Raúl Jalil; de Chaco, Leandro Zdero; de Corrientes, Juan Pablo Valdés; de Formosa, Gildo Insfrán; de Jujuy, Carlos Sadir; de La Rioja, Ricardo Quintela; de Misiones, Hugo Passalacqua; de Salta, Gustavo Sáenz; de Santiago del Estero, Elías Suárez; y de Tucumán, Osvaldo Jaldo.
Si bien el tema principal del encuentro tuvo que ver con la situación de las provincias, el suministro de gas y los subsidios eléctricos prometidos a las zonas cálidas -a cambio de su voto por las modificaciones en el régimen de zonas cálidas- la reforma electoral se coló en la discusión.
«El estado de las rutas no da para más y la solución debe ser inmediata. El Gobierno nacional tiene apuro por tratar reformas electorales en el Congreso, pero esos no son los problemas que la gente en el norte está esperando que resolvamos”, disparó el
El mega proyecto incluye no solo la eliminación de las PASO sino también la creación de la Ficha Limpia -para que condenados no puedan ser candidatos- y cambios en la conformación de partidos políticos y su financiamiento.
La estrategia por la reforma electoral fue uno de los puntos de tensión dentro de la interna entre Patricia Bullrich y Karina Milei, en la que se terminó imponiendo la hermana del presidente.
El PRO y la UCR -que vienen empujando la Ficha Limpia hace años- pedían que ese punto se discutiera por fuera del paquete electoral porque señalaban que debatirlo junto al resto era una «trampa» del oficialismo para votar a todo o nada.
Bullrich había aceptado darle luz verde a Ficha Limpia primero e incluso había abierto la puerta para modificar el sistema de las PASO en vez de eliminarlas. Una opción es volverlas no obligatorias.
Sin embargo, Karina Milei dio la orden de todo o nada y por ahora la reforma quedó en nada. Solo hubo una primera reunión informativa en la que expuso la ex directora de la Dirección Nacional Electoral (DINE), María Luz Landivar.

