Reus vive inmersa estos días en la preparación final de los tributos, diversos, a Antoni Gaudí, su hijo universal. El año del centenario de su muerte dejará un enorme legado físico en su ciudad –una escultura de bronce y un gran mural– y la activación de un ambicioso proyecto para replicar en Reus la primera obra de Gaudí, ahora en fase de construcción en la Sagrada Família.
En el mediodía de ayer, casi a la misma hora, dos actos cargados de simbolismo. En la fundición Ginfer se vertía el bronce líquido en los moldes de la escultura dedicada al arquitecto, obra de Joan Serramià. En el Gaudí Centre, epicentro turístico en Reus del legado del genio, se presentaba oficialmente el proyecto para construir la capilla de la Asunción con el anuncio de su ubicación: un solar cedido por el Ayuntamiento reusenc en la plaza Gandhi.
Imagen virtual de la capilla en la plaza Gandhi
LV
Casi a punto el gran mural dedicado al arquitecto y un báculo gaudiniano, regalo para el Papa en su visita
La escultura de bronce, sobre un enorme pedestal de piedra, la misma piedra que se está utilizando para acabar la Sagrada Família, se inaugurará, si Dios quiere, el próximo martes coincidiendo con la visita del Papa a Barcelona. El lugar elegido, a los pies del campanario de la Prioral de Reus.
Solo tres días antes, el sábado, se descubrirá el gran mural (140 metros cuadrados) dedicado al admirado arquitecto. Su autor, el prestigioso muralista extremeño Jonatan Carranza Sojo, ultima estos días la obra. Ocupa la fachada de la residencia universitaria Sant Joan, de 21 metros de altura. Es una reivindicación de sus raíces: Gaudí, de Reus al món .
El bronce se vertió ayer en moldes de la escultura
Alba Mariné
La fundición del bronce, vertido ayer a mil grados de temperatura en los moldes que darán forma al conjunto escultórico, era un momento esperado. Todo ante la mirada del escultor Joan Serramià. Por la mañana, los moldes principales, de cintura para arriba y de cintura para abajo; por la tarde, las piezas más pequeñas, como brazos, manos o sombrero. “Es impresionante ver el bronce líquido, es un espectáculo, una experiencia preciosa”, constató emocionado el escultor. “Rezaremos para que todo haya salido bien, el bronce hasta que salga el molde no se sabe. Esperamos que no haya ningún disgusto, no estaríamos a tiempo de repetir”, alertó.
Mientras tanto, en el Gaudí Centre, en la plaza Mercadal, se concretaba el presupuesto –entre diez y once millones de euros– para replicar en Reus la capilla de la Asunción de la Sagrada Família de Barcelona, que ha cedido los planos originales. La capilla, de planta cuadrada y con una cúpula azul de 30 metros de altura, deberá correr a cargo de patrocinadores y sociedad civil, pero también se confía en la implicación de las administraciones. “Es una obra de todos”, destacó Antoni Pont, presidente de honor de la Fundació Gresol, impulsor del proyecto.
Lee también
Se construirá en el barrio Mare Molas, en un lugar simbólico. En medio de un triángulo virtuoso: su casa natal, el santuario de Misericòrdia y el municipio de Riudoms, clave en la vida del genio. No hay todavía calendario. Justo ahora se definirá el organismo público-privado de gobernanza.
La escultura de Gaudí representará al arquitecto, ya adulto, trabajando la maqueta de la fachada de la iglesia de Misericòrdia. Un proyecto que ideó y dibujó pero jamás se llegó a realizar en Reus. La base de piedra, de nueve toneladas, se empezará a instalar hoy mismo junto a la Prioral.
Serramià también está ultimando la férula papal, gaudiniana e impulsada por Els Amics de Gaudí de Reus, entidad clave en esta historia de tributos. Tienen previsto regalar el báculo a León XIV en su visita a Barcelona. La guinda de un homenaje cuádruple de Reus a su hijo pródigo: escultura, mural, capilla y báculo.



