El 3 de junio no es una fecha más en el calendario argentino; es un día de memoria, de lucha incansable y de un grito que sigue resonando con fuerza en cada rincón del país: Ni Una Menos. Lo que comenzó en 2015 como una reacción urgente ante el dolor y la indignación por el femicidio de Chiara Páez, se convirtió en un movimiento social bisagra que visibilizó la violencia machista en todas sus formas y unió a la sociedad en una demanda impostergable.
A más de una década de aquella primera movilización histórica, las cifras de femicidios en nuestro país siguen doliendo y demuestran que la violencia patriarcal no cesa. Según los registros de las organizaciones civiles, se mantiene la trágica constante de casi un femicidio por día en Argentina. Cada número representa una vida arrebatada, una familia destruida y un entramado estatal que todavía llega tarde. La falta de presupuesto real para las áreas de prevención, el desmantelamiento de políticas de acompañamiento y un sistema judicial que muchas veces desoye las denuncias previas, configuran un escenario donde la vulnerabilidad de las mujeres y disidencias se profundiza año a año.
Hoy, este reclamo se actualiza con profunda indignación ante el reciente y desgarrador caso de Agostina, un hecho que ha vuelto a sacudir la agenda mediática y social. Su caso expone de la manera más cruel las fallas sistémicas en los protocolos de búsqueda y la desprotección a la que se enfrentan las víctimas. La cobertura mediática y la reacción social demuestran que la comunidad no está dispuesta a normalizar la crueldad, y que el nombre de Agostina se suma a una bandera colectiva que exige justicia real, celeridad en la investigación y el fin de la impunidad.
Porque el dolor se organiza y la respuesta histórica ha sido, es y será la ocupación del espacio público, hoy la cita vuelve a ser colectiva. Desde Vive CABA te invitamos a sumarte a la movilización de este miércoles 3 de junio.
Nos encontramos en la plaza del Congreso de la Nación para marchar juntos, abrazarnos en la exigencia y alzar la voz una vez más para que dejen de matarnos.
Vivas, libres y desendeudadas nos queremos. ¡Ni Una Menos



