La Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM), a través del Departamento de Humanidades y Ciencias Sociales, llevó a cabo la charla académica “A 50 años del golpe: Dictadura, poder económico y clase trabajadora”, que contó con la disertación de la especialista e investigadora del CONICET Victoria Basualdo.
Desde la cátedra se abordaron problemáticas históricas que tienen una presencia activa en el debate público contemporáneo sobre el 50º aniversario del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976. También se promovió la discusión fundamentada y que las y los estudiantes conozcan el estado actual de las investigaciones del campo académico sobre dichos temas, en un aniversario especial que invitó a revisitar un período marcado por el terrorismo de Estado, sus orígenes, su impacto económico y las tensiones políticas que persisten.
Al respecto, la investigadora del CONICET y referente en el estudio de la relación entre poder económico y dictadura analizó la participación de sectores empresariales en el terrorismo de Estado, la represión en los espacios de trabajo y el impacto sobre el movimiento obrero.
Transformaciones laborales
“Durante la dictadura, se llevaron a cabo transformaciones laborales profundas caracterizadas por un activismo normativo que alteró drásticamente la legislación laboral. Esto incluyó cambios significativos en la Ley de Contrato de Trabajo, donde casi 30 artículos se eliminaron o se modificaro. Este proceso estuvo acompañado de una represión intensa y de transformaciones estructurales profundas en la economía”, explicó Basualdo.
La especialista destacó que, en este medio siglo, se produjo un proceso que abarca la crisis de la deuda y los condicionamientos de los años 80, así como la reforma del Estado en los 90 y los intentos de revertir el neoliberalismo. Basualdo consideró que «estas décadas fueron de lucha, con momentos de mejoras, pero también con un continuo deterioro del movimiento sindical y de las condiciones de vida de la clase trabajadora: un fenómeno que no es solo de carácter nacional, sino que tiene un alcance regional y mundial».
Causas y consecuencias económicas del Golpe de Estado
Respecto a las causas del Golpe y el quiebre democrático del 24 de marzo de 1976, Basualdo indicó que «los actores cívico-militares justificaron sus acciones al hablar de un vacío de poder», del caos institucional, de la crisis económica y del accionar de grupos guerrilleros. Sin embargo, lo que realmente buscaban los sectores de poder y los militares era “el disciplinamiento social con el objetivo de interrumpir el avance de las organizaciones sindicales, estudiantiles y políticas, desactivando sus demandas y conquistas populares».
Esto se tradujo «en una reestructuración económica basada en un proyecto de especulación financiera, desindustrialización y apertura que pretendía reconfigurar las bases productivas del país”, detalló la especialista. “Este plan fue orquestado por el entonces ministro de Economía, José Alfredo Martínez de Hoz, y dejó una herencia que condicionó al país durante décadas”, aclaró.
En consonancia con este ciclo de charlas organizado por la Coordinación de la Licenciatura en Comunicación Social del Departamento de Humanidades y Ciencias Sociales, el próximo miércoles 10 de junio a las 14 se llevará a cabo en el aula 103 la segunda jornada, titulada “¿Existe un negacionismo argentino? La violencia del pasado en las disputas del presente, a medio siglo del último golpe de Estado”, a cargo del especialista Hernán Confino.



