Este 3 de junio, la consigna “Ni Una Menos” ganará las calles de todo el país a través de masivas movilizaciones destinadas a visibilizar la violencia por motivos de género y el hartazgo de una sociedad frente a los constantes hechos que alcanzan su punto más cruel en el femicidio. A once años de aquella primera marcha, la socióloga e historiadora feminista Dora Barrancos analizó los avances y retrocesos ocurridos en más de una década.
“En Argentina, el siglo que estamos transcurriendo fue de ascenso y de una construcción legal de derechos muy importante. Gracias a la Ley Micaela hubo una práctica importante que permitió que la perspectiva de género fuera una cuestión obligatoria en todos los organismos estatales. Luego vino este ciclón imprevisto que nos dejó azoradas, un encumbramiento que esperemos sea provisorio de una extrema derecha que brinca los motivos brutales de exacción de la soberanía argentina”, expresó en diálogo con Radio Universidad.


Ni Una Menos: el antecedente del femicidio de Agostina Vega
Frente a la impotencia por el crimen de Agostina Vega, de tan solo 14 años, en la provincia de Córdoba, junto a los alarmantes datos en ascenso de víctimas de violencia de género en el país, Barrancos consideró que la manifestación de este miércoles “volverá a significar la posibilidad de una enorme reacción societaria”.
“Si por las dudas estuviéramos dormidos, he aquí la durísima realidad del exterminio que producen algunos varones sobre los cuerpos femeninos. Entonces vamos por el Ni Una Menos de manera vibrante, porque nos conmueven profundamente las circunstancias inmediatas de Agostina y de todas las Agostinas que desconocemos y que nos hacen mirar para atrás, pero, sobre todo, para el futuro. Creo que este 3J, sin dudas, será muy conmovedor”, destacó.
La movilización, que tendrá su punto máximo a las 17 con la lectura del documento confeccionado por organizaciones feministas, se impulsa bajo la consigna “Vivas, libres y desendeudadas nos queremos”, la cual incluye la violencia económica que sufren las franjas sociales y populares más alcanzadas por las políticas de deuda y exterminio del sistema productivo.
“De hecho, en estos momentos tenemos una tremenda parálisis económica que no es casualidad. Ellos pretenden llegar a la paz de los cementerios con esto del superávit fiscal, por eso siempre en todas las manifestaciones se decide incluir el ‘desendeudadas’. Más allá del exterminio físico al que somos sometidas las mujeres, también está presente el tema del factor económico”, indicó.
Cifras de femicidios
Por otra parte, Barrancos consideró “falaces” los datos de víctimas de violencia de género compartidos por la Corte Suprema de Justicia de la Nación. “Dice que hay un femicidio cada 33 horas y que las cifras habían disminuido. Me parecen falaces porque, para construir esta estadística, se basan en las carátulas. Pero yo deseo advertirle a la Corte que muchos asesinatos de mujeres no se constituyen inmediatamente como carátulas de femicidio”, manifestó.
En tanto, consideró “atroz” que desde el Gobierno nacional dispararan que, durante la existencia del Ministerio de la Mujer, “había más femicidios”. “De todas maneras, creo que esas lógicas tan perversas están seriamente cuestionadas por los últimos acontecimientos que son de público conocimiento. La extrema derecha, por lo general, toma lógicas del sentido común y las irradia, por eso vienen estos despertares trágicos. Pero no se puede tapar el sol con las manos: lo que deberíamos hacer es ver la manera de transformar políticamente todo lo que nos pasa”, cerró.



