La partida del Indio Solari dejó al país sumido en una profunda tristeza, pero también dio paso a manifestaciones de amor popular que solo él podía convocar. El epicentro del dolor y el homenaje fue una Plaza de Mayo desbordada de almas. Sin embargo, al caer la tarde, las miradas se desviaron por un instante hacia el Obelisco por un fenómeno que muchos calificaron de «milagroso».
Una de las imágenes más virales de la jornada de ayer fue capturada desde la Avenida Corrientes, mirando en dirección al Obelisco. Entre el caos del tránsito y la marea de gente que se movilizaba, el cielo se convirtió en el protagonista de la despedida.
Las nubes, densas y grises, parecieron abrirse de forma perfecta justo por encima del monumento porteño. En el centro exacto de la apertura, los haces de luz dibujaron una cruz perfecta y un despejo circular que iluminó el centro de la ciudad de una manera completamente irreal y mística.
Para los miles de fanáticos que colmaban las calles, la respuesta fue inmediata. Frente al dolor de la pérdida, la respuesta ricotera nunca es el silencio, sino la búsqueda de un sentido, y lo que se vio en el cielo fue interpretado como una última «señal». La foto no tardó en inundar las redes sociales, acompañada de frases que hablaban de una despedida celestial a la altura de un mito.
El escrito de la calle y el registro de esa bandera que no se baja se trasladó, por unos minutos, a lo más alto.


