De pocas palabras, pero filosas. Fiel a su estilo, el técnico aurinegro, Andrés Montenegro, expuso su amargura después de la derrota en el clásico contra Deportivo Morón y lanzó una crítica interna que retumbó en el Oeste: “No estuvimos a la altura del partido”.
Visiblemente golpeado por el resultado adverso, el Lobo enfocó su análisis en las falencias exhibidas por sus dirigidos. “No pudimos competir como habíamos programado y preparado el partido. El equipo no pudo entrar en la importancia del partido. La autocrítica tiene que ser muy grande”, agregó.
En ese sentido, el entrenador no dudó en asegurar que fue el “peor partido” desde que asumió la conducción de La Fragata. “Fue una serie de errores individuales que culminaron en el gol de ellos. Por momentos, el equipo hizo pie, pero después nos costó muchísimo”, concluyó.



