Hay triunfos que valen mucho más que los tres puntos que están en juego. Y el que consiguió Almirante Brown ante Godoy Cruz en la tarde de este domingo, en el Fragata Sarmiento, es uno de ellos. Porque el 1-0 al Tomba no solo significó cerrar la herida por la derrota en el clásico ante Morón, también sirvió para ponerle punto final a una molesta racha de cinco encuentros sin ganar y para reubicarse en la tabla de posiciones, en los puestos de Reducido.
La jerarquía del rival, al menos desde los nombres y desde el peso propio de un equipo que está obligado a pelear por el ascenso, le añade al triunfo del Mirasol un valor agregado. Por eso el pitazo final de Álvaro Carranza desencadenó un gran festejo y un alivio sanador.
La bendita “Ley del ex”
Era de esperar que Andrés Montenegro metiera mano en el equipo luego del traspié ante el Gallo. Pero no tanta… Porque el Lobo realizó ¡siete cambios! con respecto al equipo que cayó en el Nuevo Francisco Urbano. Y uno de esos ingresantes fue determinante en la victoria: Luciano Pascual, el volante perteneciente al Tomba y que fue cedido a préstamo hasta fin de año, quien le dio juego y marcó con un cabezazo el gol del triunfo.
Es cierto que no hubo una mejora futbolística sustancial con respecto a lo que viene exhibiendo en el campeonato, pero Almirante supo jugar el partido con inteligencia. Neutralizó el juego del elenco mendocino, al punto de no permitirle generar ninguna chance de gol seria, y aprovechó al máximo su ocasión, con el mencionado testazo de Pascual tras un gran centro de Ulises Abreliano, a los 13 minutos del complemento.
Luego de ese tanto, como era de imaginar, Godoy Cruz sumó mucha gente en ataque, pero el Mirasol se cerró bien y no pasó mayores sobresaltos. Incluso, hasta pudo haber estirado el marcador si Tomás Almada y Pomelo Vera (ambos con buenos ingresos en la parte final) hubiesen estado más precisos en el último pase.
Con estos tres puntos, Brown volvió a recuperar el octavo lugar de la tabla, metiéndose nuevamente en zona de clasificación al Reducido por el segundo ascenso.
Volver a casa
Lo que viene para Almirante, ahora, serán dos partidos más en el Fragata Sarmiento, en lo que será una buena chance para consolidarse en los puestos de arriba. El próximo fin de semana recibirá a Mitre de Santiago del Estero, por el encuentro pendiente de la fecha 4. Y después de una semana de receso, volverá a jugar en Casanova en el inicio de la segunda ronda, ocasión en la que se enfrentará al encumbrado Los Andes.



