
La inteligencia artificial (IA) dejó de ser una tecnología del futuro para convertirse en una herramienta cotidiana dentro de las universidades de América Latina. Así lo confirma el más reciente estudio del Digital Education Council (DEC), en colaboración con 29 instituciones de educación superior de la región, entre ellas la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Los resultados revelan que el 91.5 por ciento del estudiantado y el 75 por ciento del profesorado universitario utilizan herramientas de inteligencia artificial en actividades de aprendizaje y enseñanza, evidenciando una adopción acelerada de estas tecnologías en el ámbito académico.
La encuesta reunió las respuestas de 22 mil 941 estudiantes y 7 mil 319 docentes latinoamericanos, de los cuales 5 mil 509 estudiantes y 889 profesores pertenecen a la UNAM.

De acuerdo con Melchor Sánchez Mendiola, coordinador de la Coordinación de Evaluación, Innovación y Desarrollo Educativos (CEIDE), la UNAM presenta cifras muy cercanas al promedio regional.
En la Universidad Nacional, el 92 por ciento de los estudiantes y el 79 por ciento del profesorado utilizan herramientas de IA, lo que confirma su creciente normalización en la educación superior.
El especialista destacó que el crecimiento ha sido acelerado. A nivel regional, el uso entre estudiantes pasó del 86 por ciento en 2024 al 92 por ciento en 2026, mientras que entre docentes aumentó del 61 por ciento en 2025 al 79 por ciento.
“Los datos muestran que no estamos ante una tecnología que vaya a llegar, sino ante una que ya se utiliza de manera amplia. El reto ya no es decidir si entra o no a la Universidad, sino cómo se integra con sentido pedagógico, ética, criterios claros y acompañamiento institucional”, señaló Sánchez Mendiola.

El estudio también identificó cuáles son las plataformas de inteligencia artificial más empleadas por la comunidad universitaria.
Entre los estudiantes, alrededor del 80 por ciento utiliza ChatGPT, seguido por Google Gemini con 49 por ciento, Meta AI con 37 por ciento y Microsoft Copilot con 17 por ciento. Además, DeepSeek, una plataforma de origen chino lanzada recientemente, ya alcanza el 14 por ciento de uso.
Respecto a los dispositivos, el teléfono celular domina ampliamente como medio de acceso a estas tecnologías: el 86 por ciento del alumnado utiliza IA desde su smartphone, mientras que el 55 por ciento recurre a computadoras portátiles.
Los estudiantes emplean estas herramientas principalmente para buscar información, generar ideas, redactar textos, elaborar borradores y resumir documentos académicos.

Aunque existe una percepción favorable hacia la inteligencia artificial entre estudiantes y docentes, el estudio revela importantes desafíos institucionales.
Uno de los principales problemas es la falta de claridad normativa y el limitado conocimiento sobre lineamientos institucionales relacionados con el uso de la IA en las universidades.
Asimismo, la alfabetización digital se ubica en un nivel intermedio. Las evaluaciones muestran un dominio operativo y una comprensión crítica básica de estas herramientas, pero aún son pocos quienes poseen capacidades avanzadas para utilizarlas de manera estratégica.
La evaluación educativa representa otro punto de tensión. Aunque el alumnado reconoce el potencial creativo de la IA, mantiene reservas sobre su uso para calificar trabajos o exámenes debido a preocupaciones relacionadas con la equidad, la privacidad, posibles errores y la calidad del aprendizaje.
Los hallazgos sugieren que el desafío para las universidades ya no es adoptar la inteligencia artificial, sino desarrollar políticas, formación y marcos éticos que permitan aprovechar sus beneficios sin comprometer la integridad académica.
Los resultados completos del estudio fueron presentados el 16 de junio, consolidando uno de los diagnósticos más amplios sobre el impacto de la inteligencia artificial en la educación superior de América Latina.

