La estación de Constitución se convirtió en un escenario caótico este jueves por la mañana cuando por los parlantes comenzaron a anunciar que no salían ni llegaban trenes de la línea Roca por una falla técnica. A las 9.39 desde la empresa informaron que se restableció la energía y se retomaba el servicio a Constitución con demoras y cancelaciones.
El problema generó complicaciones para los usuarios en plena hora pico y hubo largas filas en las paradas de colectivos de los pasajeros que buscaron una alternativa para llegar a sus trabajos.
Trenes Argentinos informó que los ramales La Plata y Bosques se encontraban con servicio limitado por esta falla en la alimentación eléctrica y no llegaban a Constitución.
Algunos pasajeros reportaron que sus trenes del ramal Korn llegaban hasta Banfield. Otros trenes provenientes de provincia tenían servicio hasta Berazategui o Quilmes. También afectaba al ramal Ezeiza.

«Trenes Argentinos informa que se presentó una falla técnica en el sistema de alimentación eléctrica en Constitución, que limita la operación a la mitad de los andenes», detalló la empresa minutos antes de la 9.
«Para permitir el trabajo de las cuadrillas técnicas, se procedió al corte total del suministro eléctrico en el sector afectado. A las 8:15 hs se hizo efectivo el corte de energía entre Plaza Constitución y Remedios de Escalada para dar inicio a las tareas de reparación», agrega el comunicado.
El Tren Roca conecta diversos puntos del sur del conurbano bonaerense con la Ciudad de Buenos Aires a través de la Estación Constitución, por lo que cientos de argentinos hacen uso de sus servicios todas las mañana para llegar a sus trabajos.

El estado de quienes llegaban esta mañana a Constitución era de desconcierto absoluto ante la sorpresiva falla técnica, que obligaba a los pasajeros a sumarse a las largas filas para tomarse colectivos o encontrar otra forma de llegar a sus destinos.
El calvario de los pasajeros
A las 7.40, como un malón, los pasajeros salían del andén en Lomas de Zamora. Algunos se lamentaban no haber entendido lo que decía el altoparlante y apoyado la Sube. “Tren interrumpido hasta nuevo aviso”, se repetía sin parar. Nadie confió en que sería algo de pocos minutos. “No sé qué hacer, no sé si volverme a casa y esperar que arreglen el tren”, decía por teléfono una pasajera.
El resto de la gente ya se repartía en las paradas de colectivo sobre Balcarce, en alguno de los distintos ramales de la línea 266, expreso Villa Galicia, que conecta la estación de Lomas con Calzada, Quilmes o Burzaco.

«Yo estaba en la parada, pasó una chica con una Kangoo y le dijo a una chica, que literalmente había conocido hacia 2 minutos, ‘vení que te llevo’ Y de repente dice: ¿Alguien mas quiere que lo lleve a Constitución?’ Y me subí», cuenta a Clarín una chica que a las 8 de la mañana encontró rumbo.
Las muestras de solidaridad se mezclaban con las expresiones de bronca. «Vos estás tan calmado porque no vas a perder tu trabajo por esto», le recriminaba una pasajera a un empleado de la boletería de la estación de Ezeiza, que recibía el enojo de los pasajeros con cierto desdén. El principal temor que reinaba era el riesgo de ver comprometida la fuente laboral.
La falta de información precisa también alimentaba las confabulaciones. «Es todo mentira, ¿me vas a decir que siempre se queda sin electricidad a esta hora y no al mediodía?», se quejaba otro pasajero ante Clarín. En su caso, subió al tren sabiendo que había problemas y demoras, pero le habían dicho que llegaría a Constitución. A las pocas estaciones de haber arrancado, le dijeron que se quedaba a mitad de camino en Temperley. «Si me avisaban antes buscaba cómo organizarme, acá varado no tengo cómo salir», protestó.

En Temperley, la estación donde confluyen los trenes que vienen desde Bosques, Korn, Haedo y Ezeiza, los andenes y escaleras estaban abarrotados de gente parada, esperando una certeza sobre algún servicio que efectivamente llegue a Constitución.
A las 9.36 de la mañana, cuando el tren Roca ya llevaba más de 4 horas interrumpido, Guido Gómez celebró que no sólo estaba arriba del vagón, sino que estaba llegando a Capital. «A las 7 de la mañana estaba en el andén de Lomas. Llegué a tomarme un tren, pero no pasó de Banfield. Ahí me quedé esperando, hasta las 9.20. Después de 3 horas, arrancó con todo», dice, aliviado.

«No se cómo es, pero estar en el infierno debe parecerse bastante a esto«, se queja Walter mientras sostiene con una mano la mochila que lleva colgada hacia adelante y hace fuerza para mantener el equilibrio agarrándose como puede en un vagón abarrotado.
Walter es uno de los miles de pasajeros que se vieron afectados este jueves por los problemas eléctricos en Constitución. «Cada vez se viaja peor», le comenta a un periodista de Clarín con el que compartió una parte del trayecto que debía ser de una hora desde Alejandro Korn hasta Constitución y que finalmente demoró tres horas y media, incluyendo un cambió de formación en Banfield por algo parecido a un golpe de fortuna que le permitió escuchar a un empleado de Trenes Argentinos decir que el tren que estaba casi lleno en otro andén estaba próximo a partir. Otros cientos no tuvieron la misma suerte y siguieron esperando.
Sobrero denunció una «política de desinversión»
Rubén «Pollo» Sobrero, secretario general de la Unión Ferroviaria Oeste, apuntó contra el Gobierno nacional por el estado de los trenes y afirmó que los trabajadores «están buscando dónde está la falla» para recuperar la normalidad del servicio.

«Esto que está pasando en el Roca es lo que pasa en todos los ferrocarriles producto de una política de desinversión muy grande», marcó en diálogo con Crónica TV y aseguró que «los laburantes no tenemos nada que ver en eso. Si hay una falla técnica es porque trabajamos con sistemas vetustos».
Asimismo, señaló que «ayer se cumplieron dos años de la emergencia ferroviaria, que iban a meter 1.300 millones de dólares para reparar las necesidades urgentes, pero la poca plata que entró fue para pagar retiros voluntarios. Se fueron 4.000 trabajadores».
«El año pasado tendríamos que haber hecho una revisión técnica de los trenes y no se hizo. La situación es grave. Podemos chocar en cualquier momento porque no están dadas las condiciones para garantizar la seguridad», advirtió.
Después de varias horas de demoras, cerca de las 10 el servicio comenzaba a restablecerse y los trenes comenzaban a llegar a Constitución.
MG

