El auto circulaba por la ruta nacional 9, cerca de la ciudad de Baradero, cuando su conductor perdió el control y cayó a un arroyo: murieron una mujer, su bebé de un año y su suegro. Solo se salvó el marido -y papá- de dos de las víctimas.
La tragedia causó fuerte conmoción en la ciudad de Victoria, Entre Ríos, de donde era los ocupantes del viejo Volkswagen Senda rojo.
Según fuentes policiales, todo ocurrió el viernes a la noche -poco antes de las 22- en el kilómetro 124 de la carretera, cuando la familia viajaba en dirección a Rosario, pero el auto se despistó y quedó tumbado en el arroyo Cañada Honda.
El único sobreviviente salió despedido y pudo llamar al 911 con el teléfono celular mojado. Al llegar los agentes, estaba en shock y con un cuadro de hipotermia.

«Es una zona sumamente oscura. No hay iluminación durante la noche y es complicado tener señal de celular. El auto estaba sumergido por completo, a dos metros de profundidad, y llegamos a él por las burbujas en el agua», dijo Román Montenegro, de los bomberos voluntarios de Baradero, a Clarín.
«Lamentablemente al lograr extraer el auto nos encontramos con los tres fallecidos. El único sobreviviente logró salir por sus propios medios», añadió.
En el lugar murieron ahogados Melina Victoria Acevedo, de 33 años, su bebé Rafael Nicolás Giménez (1) y su suegro, Rodolfo Giménez (65). Todos tenían puesto cinturón de seguridad y el niño estaba en su huevito, con las medidas de seguridad correspondientes.

Con hipotermia fue hallado Guillermo Nicolas Giménez (33). También algunos bomberos que se sumergieron en el agua, en medio de la fría noche, también tuvieron que ser atendidos en la ambulancia por el mismo cuadro.
El sitio de la tragedia está ubicado a unos 20 kilómetros de Baradero. De acuerdo a las primeras pericias, el auto atravesó un guardarrail y se desplazó unos 20 metros hasta clavarse de punta en el arroyo y quedar tumbado, con las cuatro ruedas para arriba, sumergido.
Este domingo se realizaba el velatorio de las víctimas y a las 14 estaba prevista la inhumación de sus restos en el cementerio municipal de Baradero.
«Cuánto dolor Meli querida!!!! Tanto habías anhelado a tu hijito… que Dios los tenga en la gloria«, la despidió una amiga en las redes sociales a Melina, que era peluquera.
En el caso intervino la UFI N° 8 de Baradero, a cargo de la fiscal Karina Marino.
Colaboró: Emmanuel Dalbe
EMJ

