Lorena Bobbitt, la mujer que a sus 24 años le mutiló el pene a su esposo, luego de que este, aparentemente, la violara, ha vuelto a la escena pública.
Hace algún tiempo rompió el silencio y, desde entonces, su visibilidad fue en aumento: grabó dos films y fundó una organización que ayuda a las víctimas de violencia doméstica.
Su caso, por lo extravagante, se volvió conocido a nivel mundial, pero la justicia no la declaró culpable.
Una fundación y dos films: así se reconstruyó Lorena Bobbitt
Según la revista Vanity Fair, Lorena nació en 1969 en Ecuador y se crió en Venezuela.
Tras graduarse en la escuela secundaria, emigró a los Estados Unidos con una visa de estudiante y se matriculó en un colegio comunitario en Virginia.

Según ABC News, en 1988, conoció a John Bobbitt, un infante de marina dos años mayor que ella, en un baile de oficiales del Cuerpo de Marines.
«Pensé que John era muy guapo. Ojos azules. Un hombre de uniforme… Era casi como un símbolo: un marino luchando por el país. Creía en este hermoso país. Me enamoré perdidamente. Anhelaba mi sueño americano», contó la mujer a Vanity Fair.
Lorena y John se pusieron de novio y, finalmente, contrajeron matrimonio el 18 de junio de 1989. Tras ello, se establecieron en Manassas, Virginia.
Sin embargo, todo terminó de una manera inimaginable. Tras denunciar supuestos episodios de abuso por parte de John, Lorena decidió hacer justicia por mano propia: le cortó el pene mientras dormía.
La noticia del incidente recorrió el mundo y la mujer quedó en el centro de las críticas. Ahora, pasadas más de tres décadas, Lorena vuelve a estar en la escena pública, pero por motivos diferentes.
Continúa viviendo en Manassas, donde utiliza su apellido original (Gallo) y formó una nueva familia, según la revista TIME.
Desde allí, dio vida a la fundación Lorena Gallo, una organización cuyo objetivo declarado es ampliar la concienciación y la prevención contra la violencia doméstica y la agresión sexual a través de la educación, los recursos de respuesta a emergencias y las actividades de participación comunitaria.
“Una de mis misiones es educar al público y a las mujeres jóvenes sobre las señales de alerta al salir con un maltratador. Voy a universidades y hablo con hermandades”, declaró a TIME en 2018.
“No soy médica ni psicóloga, pero les enseñamos a establecer límites para que, con el tiempo, encuentren la respuesta por sí mismas”, agregó.
Lorena también participó en varios proyectos que cuentan su versión de la historia, incluida Lorena, la docuserie de Prime Video de 2019, producida por Jordan Peele.
En 2020, asimismo, se estrenó Yo fui Lorena Bobbitt, la primera adaptación ficticia autorizada del caso de Lorena. La película, en la que ella fue narradora y productora ejecutiva, se emitió junto con un anuncio de servicio público de la Coalición Nacional contra la Violencia Doméstica.
Los detalles del caso que recorrió el mundo: «Se trataba de supervivencia, de vida o muerte»
De acuerdo con lo que contó la propia Lorena, la noche del 23 de junio de 1993, John llegó borracho a su casa y la violó, antes de quedarse dormido.
Tras el presunto ataque, ella fue a la cocina a buscar un vaso de agua y vio un cuchillo sobre la mesada. Luego regresó a la habitación y le cortó el pene a su esposo. «Se trataba de supervivencia. De vida o muerte. Temía por mi vida», declararía más tarde.
Tras el hecho, Lorena se marchó en su coche y arrojó el pene por la ventanilla. Posteriormente, la policía encontró el miembro amputado y los médicos pudieron reimplantárselo a John, gracias a una operación de nueve horas.
Según su testimonio, cometió el ataque porque estaba cansada de los abusos de John. No obstante, este negó las acusaciones. «Nunca he violado a nadie en mi vida», declaró a ABC News en 2019. Durante el transcurso de su matrimonio, la policía había registrado media docena de denuncias de violencia doméstica en la casa de los Bobbitt.
Lorena fue acusada de lesiones graves, un delito que conlleva una pena potencial de hasta 20 años de prisión, pero se declaró inocente por demencia transitoria.
El 22 de enero de 1994, la justicia aceptó la condición de la mujer, por lo que le ordenó permanecer internada en un hospital psiquiátrico para recibir tratamiento y ser evaluada. Tras 45 días, fue puesta en libertad.

John, por su parte, fue acusado de agresión sexual conyugal, un delito que también conllevaba una pena máxima de 20 años. Sin embargo, afirmó no recordar haber tenido relaciones sexuales la noche del 23 de junio y negó todas las acusaciones de abuso y violación. Finalmente, fue declarado inocente el 11 de noviembre de 1993.
Tras su juicio, tuvo una breve carrera en la industria del porno y participó varias veces del programa de Howard Stern. Actualmente reside en Sarasota, Florida.
Además, desde entonces, fue arrestado varias veces y cumplió una condena en prisión por violencia contra dos mujeres diferentes, según The New York Times.
Durante una entrevista concedida a The Sun en abril de 2024, reveló que le habían diagnosticado polineuropatía periférica tóxica, una afección relacionada con su estancia en Camp Lejeune, una base militar en Carolina del Norte, donde el agua estaba gravemente contaminada en la década de 1980.
Afirmó que la enfermedad le provocó daño nervioso y osteomielitis, una infección ósea que produce úlceras y requiere injertos de piel. Pero más llamativo aún, el exmarino atribuyó el fracaso de su matrimonio con Lorena a los efectos secundarios de esta afección.
“No me comporté como debía. Quizás habría tomado mejores decisiones si mis facultades cognitivas no hubieran estado afectadas por las sustancias químicas”, declaró al sitio inglés.

