Un bebé fue rescatado con vida por vecinos que se encontraban en la zona del derrumbe tras los dos terremotos que azotaron Venezuela el miércoles por la noche. El pequeño no sufrió heridas y fue extraído del lugar gracias al esfuerzo colectivo de quienes estaban en la zona en medio de una situación crítica.
Las imágenes del rescate circularon en redes sociales y se convirtieron en uno de los pocos signos de alivio en medio de una tragedia que, hasta el jueves por la mañana, dejaba al menos 164 muertos y 971 heridos.
El rescate ocurrió en el contexto de dos sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que golpearon el norte del país con menos de un minuto de diferencia. El primero se registró a las 18:04 horas locales, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). El segundo, el más potente, es el mayor que sacude a Venezuela desde 1900.
La zona más afectada y el estado de la emergencia
La región más castigada fue La Guaira, la ciudad costera vecina a Caracas donde se ubica el aeropuerto más importante del país, inhabilitado por los sismos. La agencia AFP constató saqueos en la zona, donde vecinos también reportaron a personas atrapadas bajo los edificios derrumbados.

En Catia La Mar, un sector del estado costero, los vecinos escuchaban desde hacía horas a una niña atrapada con vida. «¡Se necesita gente que venga a ayudar, militares, que vengan a ayudar!», dijo desesperado Dani Rizo, de 48 años. «Si vienen la podemos sacar». La niña falleció minutos después; solo su perro sobrevivió.
Yilsmaris Blanco, también de Catia La Mar, describió a la AFP la magnitud de la destrucción. «Fue terrible. Todo, todo se desplomó», dijo. «Estamos vivos, pero hay personas que están ahorita sufriendo con sus familiares tapiados, con sus familiares pisados que no los pueden sacar».
En Caracas, el barrio de Altamira fue uno de los más golpeados. Un edificio de 22 plantas se vino abajo. Otros perdieron paredes enteras. Muchos residentes pasaron la noche durmiendo en la calle o en sus autos, y al jueves por la mañana prácticamente no había comercios abiertos.
Jean Alexander Capote, de 48 años, estaba parado frente a un edificio de más de 15 pisos que perdió varias paredes. «Mi casa se cayó completa, perdí familia, se murió mi suegra, tengo a mi hija desaparecida, no la consigo», dijo. «Lo que sucedió es fuerte, queremos una ayuda pronto».
La respuesta oficial y la ayuda internacional
La presidenta interina Delcy Rodríguez, que asumió el poder tras la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, decretó el estado de emergencia nacional y declaró La Guaira como «zona de desastre». Rodríguez informó que ya había «rescatistas especializados» en camino y que su gobierno trasladaba equipos desde otros estados para concentrar esfuerzos en La Guaira y la Gran Caracas.

El presidente Donald Trump prometió ayudar a sus «nuevos y grandes amigos». Su secretario de Estado anunció que el país «está desplegando de inmediato equipos de búsqueda y rescate, recursos médicos y asistencia humanitaria».
Chile y México, con experiencia probada en sismos, anunciaron el envío de equipos especializados. España, Alemania, Italia, Suiza, China, India y la Unión Europea también ofrecieron colaboración. El papa León XIV asignó una ayuda de emergencia de más de 100.000 dólares.

