El Centro Artístico Solidario Argentino (C.A.S.A.) acerca la música clásica y la ópera a niños, niñas y jóvenes de los barrios más humildes de Buenos Aires, abriendo caminos de formación artística gratuita y comunitaria. Su labor, que ha transformado vidas a través del arte, llega al Vaticano como testimonio de una experiencia que enciende la esperanza de nuevas oportunidades. Desde la música, estos jóvenes descubren un lenguaje capaz de resignificar su presente y su futuro.
Rocío García Villegas – Ciudad del Vaticano
«Esto era para mí y para mucha gente de mi entorno imposible». Con estas palabras, Maximiliano Chiusi, contrabajista de la Orquesta Ópera Villera, resumió la emoción de un grupo de jóvenes provenientes de barrios populares de Buenos Aires que este 24 de junio hicieron realidad un sueño largamente esperado: presentarse ante el Papa León XIV durante la Audiencia General en la Plaza de San Pedro.
Junto a dieciséis compañeros y diez profesores, Maximiliano participó en una experiencia que calificó como inolvidable. El grupo llegó al Vaticano tras más de dos años de preparación, esfuerzo y trabajo constante, un camino que culminó con un encuentro personal con el Santo Padre y la tradicional fotografía grupal.
La música abre puertas
«La música te va cambiando la cabeza a medida que pasa el tiempo», afirmó emocionado el joven músico, quien es el primero de su familia en dedicarse al estudio de un instrumento. Junto a la violonchelista Mónica Rojas compartió la alegría de haber vivido una experiencia que ambos describen como única. Coinciden en que la jornada en el Vaticano fue un momento «casi irreal»: desde la emoción de interpretar su música ante miles de personas hasta la posibilidad de encontrarse con el Papa León XIV y saludarlo personalmente.
«Fue un honor», señalaron al recordar los más de dos años de preparación que hicieron posible este sueño. Por su parte, Mónica destacó la satisfacción de ver recompensado tanto esfuerzo: «Llegar tan lejos, prepararnos tanto y que todo nuestro trabajo diera frutos fue sumamente satisfactorio». Ambos se mostraron agradecidos y felices por haber alcanzado una meta que, para muchos jóvenes de sus barrios, parecía inalcanzable.
Durante la Audiencia General, los músicos estrenaron la obra Rezo del Mundo, un himno por la paz que incorpora expresiones de distintas tradiciones religiosas y concluye con palabras inspiradas en el magisterio del Papa Francisco.
La fuerza transformadora de una oportunidad
Detrás de esta experiencia se encuentra la labor de la Asociación Civil C.A.S.A. (Centro Artístico Solidario Argentino), impulsora de la Orquesta Ópera Villera. La iniciativa nació en 2010, cuando un grupo de músicos profesionales decidió ofrecer clases gratuitas de música a niñas, niños y adolescentes de los sectores más vulnerables del sur de la ciudad de Buenos Aires. Con el paso de los años, el proyecto fue creciendo hasta convertirse en una organización que brinda formación musical integral, préstamo de instrumentos, materiales de estudio y espacios de acompañamiento para cientos de jóvenes.
«Cuando uno da oportunidades, otorga instrumentos, un buen desayuno, un espacio de cuidado y enseña con cariño, el interés realmente está», explicó Mailen Ubiedo Miskow, directora de la orquesta y presidenta de la asociación. Actualmente, C.A.S.A. desarrolla su labor en los barrios Padre Ricciardelli y Fátima, promoviendo oportunidades educativas y culturales en contextos marcados por la desigualdad.
«Buscamos romper el prejuicio de que la ópera o cierta música no es para todos», añadió Ubiedo, convencida de que el arte puede abrir caminos de crecimiento personal y comunitario.
La participación en el Vaticano tuvo además un significado especial. La directora recordó que el grupo había recibido una invitación escrita de puño y letra del Papa Francisco para presentarse en Roma. Tras su fallecimiento, el Papa León XIV decidió mantener la invitación, permitiendo que el sueño de estos jóvenes pudiera hacerse realidad.
De las periferias al corazón de la Iglesia
La historia de estos músicos demuestra cómo el arte puede convertirse en una herramienta de inclusión, crecimiento humano y transformación social. Desde las periferias de Buenos Aires hasta el corazón de la Iglesia, su música ha llevado un mensaje de esperanza que trasciende fronteras y confirma que los sueños pueden alcanzarse cuando existen oportunidades, acompañamiento y perseverancia.
La gira de la Orquesta Ópera Villera continuará en Roma con dos presentaciones abiertas al público. El 25 de junio un concierto en la Iglesia de Santa María in Montesanto, conocida como la Iglesia de los Artistas, ubicada en la Piazza del Popolo. Posteriormente, el 27 de junio se presentarán en la Iglesia Nacional Española de Santiago y Montserrat. Ambos conciertos serán de entrada libre y gratuita, permitiendo que más personas conozcan el trabajo artístico y social que la Asociación Civil C.A.S.A. desarrolla desde hace más de una década en los barrios populares de Buenos Aires.
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