
Manuel Adorni presentó su renuncia y la noticia provocó un aluvión de reacciones en la política argentina. La dimisión llegó en medio de una investigación por presunto enriquecimiento ilícito y abrió un choque entre quienes reivindican su gestión y quienes consideran que su permanencia fue insostenible por la controversia pública.
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El oficialismo apoyó a Manuel Adorni tras su renuncia a la jefatura de Gabinete
Desde La Libertad Avanza muchos salieron a respaldar al exjefe de Gabinete. Patricia Bullrich escribió: “La confianza y la ética son dos elementos fundamentales para profundizar el cambio que el Presidente, la gente y todo el país estamos construyendo”. Karina Milei valoró su “incansable trabajo” y destacó su defensa de las ideas del espacio.
Otros funcionarios oficialistas replicaron mensajes y abrazos públicos. Karina Milei fue retuiteada por el canciller Pablo Quirno y Santiago Oría respondió: “Espalda con espalda contra los ataques injustos, seguimos dando la pelea y haciendo el mejor gobierno de la historia”.
Pilar Ramírez señaló: “Gracias, Manuel. Vocero, candidato ganador, jefe de Gabinete. Nunca vas a dejar de ser parte de este proyecto”.
La oposición pidió que la Justicia actúe
La oposición no tardó en cuestionar la gestión y la demora en la salida. La UCR resumió con una imagen que decía “Fin” y sostuvo que la salida de Adorni “debió producirse hace meses”.
Además, señalaron que el incremento patrimonial y las contradicciones lo hicieron incompatible con sus responsabilidades y pidieron: “Ahora es la hora de la Justicia: un proceso transparente, rápido y justo”.
Legisladores de distintos espacios celebraron la renuncia y reclamaron responsabilidades. Hernán Rossi advirtió: “Que la renuncia a destiempo no nos borre la memoria. Manuel Adorni fue un soberbio… Y encima de eso fue un mentiroso que le faltó la palabra a la gente”. Otros como Victoria Tolosa Paz tuitearon: “Son corruptos. Fin”.
El caso deja a la vista la polarización interna y externa al gobierno y plantea interrogantes sobre el control interno. Mientras crece el reclamo de investigación, la renuncia de Adorni restaura en parte la tranquilidad política para algunos y alimenta el pedido de justicia y transparencia por parte de la oposición.

