Hoy es san Pedro, una fiesta que ya solo se debe de celebrar en el Vaticano. En todo caso, por estos lares ha perdido comba. Años atrás, anoche se hacía una segunda verbena, aunque solo fuera para quemar todos los petardos que habían sobrado de la de Sant Joan. No era tan celebrada ni había tanto bailoteo, entre otras cosas porque la mañana siguiente era laborable, pero tenía una presencia que en este siglo XXI ha perdido.
]]>



