Hasta 1980 la Argentina no tenía televisión en colores. Los comienzos de ATC (Argentina Televisora Color) se remontan a 1978 con la creación de Argentina 78 Televisora S.A., una empresa del Estado formada para transmitir el Mundial de fútbol, pero solamente era para el exterior o quien tuviera Vía Satélite.
En 1979 se fusionó con el histórico Canal 7, iniciando oficialmente sus transmisiones a color el 1 de mayo de 1980. Su imponente edificio y su histórica sede se consolidaron como un ícono de la arquitectura moderna en Buenos Aires. El Club de Regatas Resistencia se adelantó al tiempo y aprovechando aquella epopeya. Instalo en sus moderno Estadio una pantalla gigante y en colores. El Club de Regatas para comienzos de 1978, había inaugurado su estadio con tribunas de cemento, para el torneo Panamericano de Basquetbol Cristóbal Colón.
El Club de Regatas Resistencia tuvo la tremenda satisfacción de albergar a centenares de aficionados chaqueños, que en cada una de las jornadas del magno certamen, se daban cita en sus instalaciones donde se había instalado una pantalla gigante con transmisión en colores (Recordamos que la televisión pública transmitía en blanco y negro). Sería difícil olvidar todo lo vivido en 1978 en oportunidad de realizarse en nuestro país el campeonato Mundial de fútbol, que tan brillantemente ganara nuestro seleccionado argentino. Las jornadas vividas entonces, perduran en todos los argentinos que seguimos cada instancia de tan trascendente torneo.
En el estadio se vivía con tanto fervor el Mundial de 1978, donde por primera vez Argentina se consagra Campeón mundial de Futbol, que parecía el mismísimo Monumental, salvando las distancias y verlo por primera vez en colores era toda una novedad.
Memorable fue la jornada final donde el seleccionado argentino vencía al de Holanda por 3 a 1. Nadie lo podía creer pero si era una realidad. Entonces se dio paso a una algarabía emocionante al solo grito de Argentina campeón…Argentina campeón. Con lágrimas en los ojos y un público desbordante, se festejó y se dio la vuelta olímpica. Fue un espectáculo inolvidable e irrepetible que se recuerda en el tiempo.
Por Roli Pérez Beveraggi
Memorias de Resistencia



