La locura por el fútbol y la política volvieron a cruzarse de forma histórica en Sudamérica. Tras la épica clasificación de la selección paraguaya a los octavos de final del Mundial 2026, eliminando por penales a la poderosa Alemania, el presidente de la República, Santiago Peña, decretó de urgencia un feriado nacional para este martes 30 de junio.
La medida se dio a conocer anoche mediante el Decreto N.º 6280, inmediatamente después de que el defensor paraguayo Canale anotara el penal decisivo que selló el 4-3 en la tanda (luego de un agónico 1-1 en los 120 minutos). La gran figura del encuentro fue el arquero Orlando Gill, quien tapó dos remates alemanes y desató la euforia en todo el territorio guaraní.
Euforia presidencial y uso político del éxito deportivo

Lejos de la formalidad tecnócrata que suele caracterizarlo, el mandatario —perteneciente al tradicional y conservador Partido Colorado (de orientación centroderecha/derecha)— utilizó sus redes sociales para romper el protocolo. «¡PARAGUAY NUNCA SE RINDE! ¡¡FERIADO CARAJO!! 🇵🇾», lanzó Peña en su cuenta de X, en un mensaje que se viralizó en cuestión de minutos.
Más tarde, con un tono más institucional pero de fuerte corte nacionalista, el jefe de Estado agregó: «Hoy celebra todo un país. Celebra la victoria de una selección que representa lo más profundo de nuestra identidad: la garra, la fe y la fuerza de un pueblo que nunca se rinde».
Para el análisis político, la jugada del mandatario colorado responde a un recurso clásico del espectro ideológico: capitalizar el fervor popular y la cohesión social que generan los éxitos deportivos. En este caso, la retórica de la «garra guaraní» encaja a la perfección con el discurso de identidad nacional que históricamente ha promovido la ANR.
El sustento legal detrás del festejo
Pese a la espontaneidad del anuncio, la medida cuenta con un respaldo institucional sólido. El decreto del Poder Ejecutivo se ampara formalmente en la Ley N.º 7544, una normativa vigente en Paraguay que faculta expresamente al presidente de la República a establecer hasta tres feriados adicionales o excepcionales por año calendario ante situaciones de absoluto interés nacional. El pase a octavos dejando afuera a una potencia mundial, claramente, calificó como una de ellas.
Hoy Paraguay no duerme, no trabaja y festeja un hito que ya quedó grabado en la historia grande del fútbol mundial y de la política regional.



