La carne de pollo alcanzó un hito histórico en la Argentina al convertirse, por primera vez, en la proteína animal más consumida del país.
Con un promedio cercano a los 50 kilos por habitante al año, desplazó a la carne vacuna de un liderazgo que parecía inamovible.
Para el director ejecutivo del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA), Carlos Sinesi, este cambio no responde únicamente al precio, sino a una profunda transformación de la industria, basada en la innovación, la eficiencia y la adaptación a las nuevas formas de consumo.
Sinesi sostuvo que el sector atraviesa un buen presente, luego de recuperar el estatus sanitario tras superar los brotes de influenza aviar, y destacó el trabajo conjunto con el SENASA para mantener abiertas las exportaciones.
En una entrevista en radio Splendid; el empresario explicó «hoy estamos libres nuevamente de influenza aviar desde hace un par de meses y tratando de restablecer los pocos mercados que todavía permanecen cerrados, como China y la Unión Europea».



