La ola polar se tomó un descanso en La Matanza, pero las bajas temperaturas propias del invierno continuarán presentes. En este contexto, la prevención y los cuidados para evitar el contagio de enfermedades virales se convierten en una prioridad durante la temporada.
En diálogo con El1, Matías Bottelli, alergista, neumonólogo infantil y pediatra del Centro de Vías Respiratorias, Alergia e Inmunología de San Justo, indicó que se registraron muchos casos de enfermedades respiratorias, algo “esperable”. “La tos frecuente y la fiebre son los principales síntomas”, aseguró.
No obstante, destacó que la vacunación influyó en la cantidad de casos en la población. “Gracias a esto, algunos virus como el sincicial respiratorio se ven mucho menos, especialmente desde que se incorporó al calendario. En tanto, en adultos vemos bastantes procesos, aunque la mayoría no son cuestiones de gravedad, aunque sí son frecuentes”, agregó.


Síntomas relevantes
Según el especialista, la falta de aire ante actividades físicas y movimientos que uno normalmente hace, como subir escaleras o caminar una determinada distancia, es una señal de alerta. También lo son la tos insistente y la temperatura de 38 grados o más. “En estos casos, hay que consultar con un profesional para ver de qué trata el proceso y determinar si se requiere de antibióticos o no”, indicó.
Asimismo, desaconsejó la automedicación para evitar el desarrollo de la resistencia bacteriana de gérmenes en el organismo. “Hay que dejarlo a criterio del profesional. Actualmente, estamos viendo muchos procesos virales: para muchos hay vacunas preventivas, pero para otros no, por lo que hay que tomar precaución”, consideró.

Cómo prevenir las enfermedades virales
Los pacientes que ya cuenten con una patología de base no deben interrumpir su medicación ni el tratamiento indicado para disminuir la probabilidad de complicaciones. En tanto, los pacientes que no tengan enfermedades de base pueden prevenir otras patologías a través de una alimentación variada y completa, junto con una hidratación constante para garantizar un buen sistema inmunológico.
Además, volvió a resaltar la importancia de la vacunación. “En esta época tenemos la vacuna antigripal, destinada a niños de seis meses a dos años y de 65 años en adelante. En el grupo intermedio, quienes tengan patologías crónicas deben consultar a su médico, quien va a determinar si el paciente se podría ver beneficiado por la vacuna antigripal”, compartió Botelli.
Por último, consideró positivo el uso de barbijos en hospitales, centros de salud y lugares de hacinamiento para evitar contagios.



