Estamos en un punto de inflexión internacional y no es momento para la autocomplacencia. La guerra de Ucrania vuelve a situar un conflicto bélico en el continente europeo. La Unión Europea se mantiene pasiva ante unas tensiones en Oriente Medio asociadas en gran medida a la política exterior y de seguridad de Israel, contrarias al derecho internacional y los derechos humanos (Palestina, Líbano, Irán). EE.UU., China y Rusia, así como otros estados (Israel, Brics+…) están redefiniendo sus prioridades estratégicas. En este tablero global, la UE se va convirtiendo en actor secundario, casi prescindible.
]]>



