La Policía intervino en un residencial irregular ubicado en la intersección de Mateo Cabral y Comercio. Allí había varias personas mayores hacinadas y en aparentes malas condiciones de salud. La propietaria y la encargada del establecimiento fueron detenidas y este sábado declaraban ante la Fiscalía de Flagrancia de 9.º turno.
La actuación comenzó sobre las 22:00 del viernes, luego de que el Centro de Comando Unificado recibiera una alerta por gritos de auxilio.
Al llegar al lugar, efectivos de la Unidad de Respuesta Policial Móvil (URPM) de Zona II constataron que dos mujeres y un hombre pedían ayuda desde una ventana. Según manifestaron a los policías, se encontraban encerrados, habían sufrido caídas y necesitaban agua.
Con autorización de una vecina, los efectivos ingresaron al inmueble por una azotea lindera y localizaron a varias personas mayores distribuidas en espacios reducidos.
De acuerdo con la información policial, el inmueble funcionaba como residencial, aunque no contaba con cartelería identificatoria. La propietaria reconoció que el establecimiento operaba de forma irregular y que había excedido su capacidad de alojamiento.
Foto de archivo: Javier Calvelo



